1 de mayo de 2025 a las 06:55
Adiós a Priscilla Pointer, estrella de cine a los 100 años
El mundo del espectáculo despide a una grande. Priscilla Pointer, una figura icónica del teatro, el cine y la televisión estadounidense, nos ha dejado a la edad de 100 años. Su partida, ocurrida el pasado 28 de abril en su residencia de Connecticut, deja un vacío irremplazable en la industria, pero también un legado imborrable de talento, versatilidad y pasión por las artes escénicas. Su familia, incluyendo a su hija, la también actriz Amy Irving, confirmó la noticia con profundo pesar, a la vez que celebraban una vida plena dedicada a la actuación y al amor por los suyos. Según compartieron, Priscilla falleció plácidamente mientras dormía, rodeada del cariño de sus seres queridos.
La noticia ha resonado con fuerza en Hollywood, generando una oleada de homenajes y condolencias por parte de colegas y admiradores. Su trayectoria, que abarca más de seis décadas, es un testimonio de su dedicación y maestría en el arte de la interpretación. Desde sus inicios en el teatro clásico, donde brilló en obras como "Un tranvía llamado deseo" y "El círculo de tiza caucasiano", hasta sus incursiones en el cine y la televisión, Priscilla demostró una capacidad camaleónica para dar vida a personajes complejos y memorables.
Su papel en "Carrie" (1976), donde interpretó a la madre de su propia hija, Amy Irving, se convirtió en un hito de su carrera. La intensidad y la complejidad de Margaret White, la madre fanática religiosa que atormentaba a la protagonista, quedaron grabadas en la memoria colectiva del cine de terror. Esta singular coincidencia entre la ficción y la realidad, madre e hija en la pantalla y en la vida real, añadió una capa extra de profundidad a la interpretación, convirtiéndola en una de las más icónicas y perturbadoras de la historia del cine.
Más allá de "Carrie", la filmografía de Priscilla Pointer incluye títulos como "Blue Velvet" y "Pesadilla en Elm Street 3: Dream Warriors", demostrando su versatilidad y su capacidad para adaptarse a diferentes géneros cinematográficos. Su legado, sin embargo, trasciende la pantalla. Junto a su esposo, el director Jules Irving, fundó el San Francisco Actor's Workshop, un espacio fundamental para el desarrollo del teatro experimental en Estados Unidos. Este proyecto, impulsado por su pasión por las artes escénicas, nutrió a generaciones de actores y directores, consolidando su influencia en el panorama teatral del país.
Priscilla Pointer no solo fue una actriz excepcional, sino también una figura clave en una familia dedicada al arte. Madre de Amy y David K. Irving, y suegra del reconocido director Steven Spielberg, su influencia se extendió más allá de los escenarios, convirtiéndose en mentora y guía para las nuevas generaciones de artistas. Su partida deja un hueco inmenso, pero su memoria y su legado artístico seguirán inspirando a quienes aman el mundo del espectáculo. Recordaremos a Priscilla Pointer no solo por su talento, sino también por su dedicación, su pasión y su incansable búsqueda de la excelencia en cada uno de sus roles. Una vida dedicada al arte, un legado que perdura.
Fuente: El Heraldo de México