30 de abril de 2025 a las 20:20
¡Vota! Consigue tu boleta para la elección judicial.
Comienza la travesía democrática. Imagine cientos de camiones, custodiados como si transportaran el tesoro más preciado, surcando las carreteras de México. Su carga: la voz del pueblo materializada en más de 600 millones de boletas electorales. Un despliegue logístico sin precedentes que nos recuerda la magnitud del proceso que se avecina: la elección del Poder Judicial de la Federación el próximo primero de junio.
Desde Tepotzotlán, Estado de México, corazón del Centro Logístico de Distribución, estos vehículos se dirigen a cada rincón del país, a los 300 distritos electorales, llevando consigo la promesa de un voto libre y secreto. Cada camión, una cápsula del tiempo que transporta la esperanza de un futuro construido con la participación ciudadana. Dos millones de boletas por cada distrito, una cifra que impresiona y que habla del compromiso del INE por garantizar que cada ciudadano tenga la oportunidad de ejercer su derecho.
Las palabras de Guadalupe Taddei Zavala, consejera presidenta del INE, resuenan con la fuerza de la convicción democrática. "Un proceso materializado", así lo describe, un esfuerzo titánico que comenzó en septiembre de 2024 y que hoy alcanza un punto crucial. No son simples papeles, son la representación tangible del derecho a elegir, el símbolo de una nación que decide su destino.
Seiscientos mil millones de boletas. Un número que marea, que abruma, pero que también inspira. Es la prueba del compromiso del INE con la transparencia y la eficiencia, un recordatorio de la compleja maquinaria que se pone en marcha para garantizar la legitimidad del proceso electoral. Cada boleta, una pieza clave en el engranaje democrático.
La seguridad, un aspecto fundamental en este proceso. Las Fuerzas Armadas, el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, velarán en todo momento por la integridad de las boletas. Un escudo protector que resguarda la voluntad popular. Día y noche, sin descanso, la custodia será implacable.
Y para blindar aún más el proceso, cada boleta cuenta con siete medidas de seguridad, un entramado de elementos que las hacen infalsificables. Tres en el papel, dos en la impresión, un conjunto de características que garantizan la autenticidad del voto. Un sistema de verificación exhaustivo, realizado por los ciudadanos que integran los consejos distritales, completará el círculo de seguridad.
La imagen de las boletas llegando a cada rincón de México es poderosa, evocadora. Es la imagen de una democracia en movimiento, de una ciudadanía que se prepara para ejercer su derecho. Es la promesa de un futuro construido con la participación de todos. Con la certeza de que cada voto cuenta, de que cada voz será escuchada.
El primero de junio se acerca. La Ciudad de México y cada estado del país se vestirán de fiesta cívica. Las casillas, espacios de encuentro y decisión, esperarán la llegada de los ciudadanos. Y en ese momento, al depositar su boleta en la urna, cada ciudadano estará escribiendo una página en la historia de México. Una historia de democracia, de participación y de esperanza.
Fuente: El Heraldo de México