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30 de abril de 2025 a las 17:50
Lluvia de Estrellas: ¡Eta Acuáridas en Mayo!
Prepárense para un mayo celestial, un mes donde la bóveda nocturna nos regalará dos espectáculos imperdibles: la fascinante lluvia de meteoros Eta Acuáridas y la radiante Luna de Flores. Ambos eventos, visibles sin necesidad de telescopios ni binoculares, nos invitan a conectar con la inmensidad del cosmos. A continuación, les detallamos cómo y cuándo disfrutar de estas maravillas celestiales.
Las Eta Acuáridas, hijas del legendario cometa Halley, son un fenómeno anual que ocurre cuando la Tierra atraviesa la nube de polvo y partículas dejadas por este icónico viajero espacial. Si bien el Halley mismo solo nos visita cada 76 años, sus vestigios nos regalan cada primavera un despliegue de luz y color. A diferencia de otras lluvias de estrellas, las Eta Acuáridas destacan por la velocidad de sus meteoros, que dejan estelas brillantes surcando el cielo durante varios segundos, asemejando bolas de fuego o bólidos que iluminan la noche con su fulgor.
El clímax de esta lluvia meteórica se producirá en la madrugada del 6 de mayo, aunque su actividad será visible, con intensidad variable, entre el 4 y el 8 de mayo. Según expertos de la NASA y la Sociedad de Astronomía del Caribe, se espera una tasa de 30 a 50 meteoros por hora, especialmente en el hemisferio sur. Su nombre, Eta Acuáridas, se debe a que parecen irradiar desde la constelación de Acuario, cerca de su estrella más brillante, Eta Aquarii. Aunque la Luna podría interferir levemente con la visibilidad al principio de la noche, a medida que se acerque el amanecer, la oscuridad será suficiente para apreciar este espectáculo en todo su esplendor.
Y como si un solo evento astronómico no fuera suficiente, mayo nos obsequia también la Luna de Flores. Este plenilunio, que alcanzará su máximo esplendor el 12 de mayo a las 18:56 horas (hora local de México), ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, iluminando completamente la cara lunar visible desde nuestro planeta. Su nombre, cargado de simbolismo, proviene de las antiguas tradiciones de los pueblos indígenas de América del Norte, como los algonquinos, quienes asociaban la luna llena de mayo con la explosión de flores primaverales, representando el renacimiento y la fertilidad de la naturaleza.
Imaginen la escena: un cielo oscuro, salpicado por las rápidas y brillantes Eta Acuáridas, culminando con la majestuosa Luna de Flores en su máximo esplendor. Una oportunidad única para desconectar del bullicio cotidiano y conectar con la grandeza del universo. No olviden buscar un lugar con poca contaminación lumínica, abrigarse bien y disfrutar de esta danza celestial que nos ofrece mayo. Un espectáculo gratuito e inolvidable que nos recuerda la belleza y el misterio del cosmos. ¿Se lo van a perder? Preparen sus mantas, sus termos con bebida caliente, y dispónganse a disfrutar de una experiencia mágica bajo las estrellas. La naturaleza nos invita a la contemplación, a dejarnos maravillar por la inmensidad del universo y a recordar nuestro lugar en él. No dejen pasar esta oportunidad de conectar con lo sublime.
Fuente: El Heraldo de México