30 de abril de 2025 a las 22:20
Justicia para Fátima: 170 años a sus asesinos.
La sombra de la tragedia aún se cierne sobre el caso de Fátima Cecilia Aldhrigetti, la pequeña de siete años cuya vida fue brutalmente arrebatada en 2020. Tras un lustro de angustiosa espera y un complejo proceso legal, la justicia finalmente ha dictado sentencia: 170 años de prisión para Mario "N" y Giovana "N", los responsables de este atroz crimen que conmocionó a la sociedad mexicana. Si bien la sentencia representa un atisbo de justicia para la familia de Fátima, la herida sigue abierta, dejando una profunda cicatriz en la memoria colectiva.
Recordemos los hechos: el 11 de febrero de 2020, Giovana "N" se presentó en la escuela Primaria Enrique Rébsamen, en Tulyehualco, Xochimilco, y con engaños se llevó a Fátima. Las imágenes de las cámaras de seguridad, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostraban a la pequeña de la mano de su victimaria, generando una ola de indignación y desesperación en todo el país. La madre de Fátima, al percatarse de la ausencia de su hija, interpuso de inmediato una denuncia. Las investigaciones revelaron que la niña fue llevada a un domicilio en Xochimilco, donde se perpetró el feminicidio. El cuerpo sin vida de Fátima fue encontrado cinco días después en un paraje de Tláhuac, sumiendo a la ciudad en un profundo luto.
La captura de Mario "N" y Giovana "N" se produjo el 19 de febrero de 2020 en el municipio de Isidro Fabela, Estado de México, donde se ocultaban de la justicia. Desde entonces, el caso ha estado envuelto en una serie de complejidades legales que prolongaron el proceso durante cinco largos años. Según la tía de Fátima, Sonia López, la primera jueza asignada al caso lo abandonó por incapacidad, lo que obligó a reponer el proceso desde el principio. Esta demora, sin duda, agravó el dolor y la frustración de la familia, que clamaba por justicia.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha informado que el móvil del crimen no fue el lucro, sino la intención premeditada de arrebatarle la vida a la pequeña Fátima. Sin embargo, las razones que llevaron a Giovana "N" a cometer semejante acto siguen sin estar del todo claras. Se sabe que la victimaria había vivido con la familia de Fátima durante un periodo en el que estuvo separada de su pareja, Mario "N", pero este dato no arroja luz sobre la verdadera motivación del crimen.
La sentencia de 170 años de prisión, si bien representa un avance significativo en la búsqueda de justicia, no cierra el caso por completo. La familia de Fátima, con Sonia López a la cabeza, señala la responsabilidad de la escuela por permitir que Giovana "N" se llevara a la niña sin la autorización correspondiente, y también cuestiona la actuación de las instancias que debieron proteger a Fátima cuando se notificó su situación de vulnerabilidad. La lucha por la justicia para Fátima continúa, con el objetivo de que este caso sirva como un llamado de atención a las autoridades y a la sociedad en su conjunto para prevenir que tragedias similares vuelvan a ocurrir. La memoria de Fátima debe ser un recordatorio constante de la importancia de proteger a la infancia y de garantizar que ningún niño vuelva a ser víctima de la violencia. La indignación y el dolor que este caso ha generado deben transformarse en acciones concretas para construir un futuro más seguro para nuestros niños. La pregunta que queda en el aire es: ¿qué podemos hacer como sociedad para evitar que la historia de Fátima se repita? La respuesta, sin duda, reside en la responsabilidad compartida de todos.
Fuente: El Heraldo de México