30 de abril de 2025 a las 19:30
El secreto del oncólogo para una vida larga
La búsqueda de la eterna juventud, un anhelo que ha resonado en la humanidad desde tiempos inmemoriales, continúa cautivando nuestra imaginación. No solo se trata de la vanidad de preservar la lozanía, sino del profundo deseo de extender la vida para disfrutar plenamente de cada instante, de las pasiones que nos encienden y del amor de quienes nos rodean. Si bien la ciencia aún no ha desentrañado el secreto de la inmortalidad, sí nos ofrece valiosas herramientas para retrasar el inexorable paso del tiempo. Investigadores de prestigiosas universidades como Harvard, expertos en la intrincada danza de nuestros genes, coinciden en que la clave reside en la sinergia entre hábitos saludables y una alimentación consciente.
Recientemente, el reconocido oncólogo Silvio Garattini, con sus 96 años de sabiduría a cuestas, ha avivado el debate al afirmar que la moderación en la mesa, comer "menos de lo necesario", podría ser un pilar fundamental para alcanzar la longevidad. Sus declaraciones, que han generado un considerable revuelo, se suman a la creciente corriente que aboga por una alimentación consciente como vía para una vida más plena y extensa. Hace apenas unos días, David Sinclair, experto en genética y profesor de Harvard, encendió la polémica al sugerir que una sola comida al día podría ser la llave para retrasar el envejecimiento. Estas afirmaciones, que desafían la creencia tradicional de 3 a 5 comidas diarias, nos invitan a cuestionar nuestros hábitos alimenticios y a explorar nuevas perspectivas.
La controversia radica en la aparente contradicción entre estas nuevas teorías y las recomendaciones clásicas de controlar la ingesta calórica, equilibrando la balanza entre lo que consumimos y lo que quemamos. Garattini, por su parte, argumenta que la restricción calórica, reducir la ingesta en un 30%, podría incrementar la esperanza de vida hasta en un 20%, basándose en estudios realizados en diversas especies animales, desde ratones hasta primates. El oncólogo, en una reveladora entrevista con La Vanguardia, compartió los secretos de su vitalidad a sus 96 años, destacando la importancia de un estilo de vida saludable, libre de tabaco, alcohol y drogas, en combinación con una dieta variada y moderada, ejercicio físico regular, un sueño reparador y la adherencia a los programas de vacunación y chequeos médicos preventivos.
Si bien estas recomendaciones no son novedosas, la contundencia con la que Garattini defiende la restricción calórica ha generado debate, especialmente en el contexto de la creciente popularidad del ayuno intermitente. El oncólogo se muestra escéptico ante esta práctica, argumentando que los estudios no han demostrado diferencias significativas en la salud entre quienes la practican y quienes no. En su lugar, aboga por la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, aceite de oliva y pescado, como un modelo alimenticio que ha demostrado beneficios para la salud y la longevidad.
Aunque no reveló si sigue estrictamente la dieta mediterránea, Garattini compartió con La Vanguardia su rutina alimentaria, ofreciendo una ventana a sus hábitos personales. Más allá de las dietas de moda y las tendencias pasajeras, el mensaje central del oncólogo reside en la importancia de la moderación, de escuchar las señales de nuestro cuerpo y de cultivar un estilo de vida equilibrado que nos permita disfrutar de una vida larga y plena. La búsqueda de la eterna juventud continúa, pero quizás la clave no esté en una fórmula mágica, sino en la sabiduría de vivir con consciencia, en armonía con nuestro cuerpo y con el entorno que nos rodea.
Fuente: El Heraldo de México