30 de abril de 2025 a las 18:20
Ebrard define rumbo con encuesta de Heraldo
La abrumadora cifra del 97% de mexicanos que respaldan el consumo de productos nacionales, revelada por el estudio de QM Estudios de Opinión y Heraldo Media Group, no es solo un dato estadístico, sino un potente indicador del sentir colectivo y una brújula para el futuro económico del país. Este apoyo masivo, como bien lo ha señalado el secretario de Economía Marcelo Ebrard, se convierte en el pilar fundamental sobre el que se construye y fortalece el Plan México, una iniciativa crucial en el contexto actual.
El Plan México no se limita a una simple campaña de marketing, es una estrategia integral que busca no solo visibilizar la calidad y diversidad de los productos hechos en México a través del sello "Hecho en México", sino también impulsar un cambio profundo en los hábitos de consumo. Es una apuesta por lo nuestro, por el talento y la capacidad productiva nacional, y la encuesta demuestra que esta apuesta resuena con fuerza en la sociedad.
En un mundo globalizado donde la competencia es feroz, la diferenciación es clave. Y el sello "Hecho en México" se erige como un distintivo de calidad, un símbolo de confianza que conecta a los consumidores con los valores y la identidad del país. Facilitar el acceso a este sello para las empresas, como lo ha mencionado el secretario Ebrard, es un paso esencial para ampliar su alcance y potenciar su impacto en el mercado.
La coyuntura internacional, marcada por la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, subraya aún más la importancia de fortalecer el mercado interno y diversificar nuestras relaciones comerciales. El Plan México no se limita a reaccionar ante las presiones externas, sino que se anticipa a los retos del futuro, buscando reducir la dependencia de las importaciones y consolidar la posición de México en el nuevo tablero geopolítico.
El nearshoring, acelerado por las circunstancias geopolíticas y las decisiones estratégicas de nuestros socios comerciales, se presenta como una oportunidad histórica para México. La relocalización de empresas, impulsada por la búsqueda de cadenas de suministro más cortas y eficientes, nos coloca en una posición privilegiada. Y el Plan México, con su enfoque en la producción nacional y la calidad de nuestros productos, se convierte en un imán para la inversión y el desarrollo.
No se trata solo de sustituir importaciones, sino de construir un modelo de desarrollo económico más sólido, resiliente y sostenible. Un modelo que genere empleos de calidad, impulse la innovación y fortalezca la economía nacional. El apoyo del 97% de los mexicanos al consumo de productos nacionales no es solo un voto de confianza, es un mandato para seguir trabajando en la consolidación del Plan México y en la construcción de un futuro próspero para todos. Es la confirmación de que apostando por lo nuestro, construimos un México más fuerte.
Fuente: El Heraldo de México