30 de abril de 2025 a las 09:30
Consejos para Operadores Electorales
La complejidad del proceso de elección de jueces para el Poder Judicial ha desatado una verdadera revolución en el panorama de la comunicación política. Ya no basta con el clásico discurso y los mítines; ahora, los estrategas se enfrentan al desafío de explicar un sistema de votación múltiple, con boletas extensas y un número abrumador de candidatos. Imaginen la tarea titánica de convencer al electorado no solo de votar por un candidato, sino por una decena, seleccionándolos entre una lista que supera las 60 opciones para un mismo puesto. Las redes sociales se han convertido en el nuevo campo de batalla, donde los mensajes breves y concisos compiten por la atención del votante, buscando despejar la confusión y guiar la decisión hacia las candidaturas deseadas.
Las encuestadoras, tradicionalmente encargadas de medir el pulso electoral, se ven ahora limitadas. La complejidad del voto múltiple imposibilita proyectar tendencias con precisión. Su papel se ha reducido a la medición del conocimiento y la aceptación de los candidatos, convirtiéndose, en algunos casos, en herramientas de propaganda disfrazada de estudios de opinión. Estos "push polls", como se les conoce, buscan influir en la percepción del electorado más que reflejar la realidad.
A este escenario se suma la figura de los "controladores de estructuras de movilización", quienes tradicionalmente se encargaban de asegurar la concurrencia a las urnas el día de la elección. Su labor se complica en este proceso, ya que no basta con llevar votantes a las casillas, sino que deben asegurarse de que estos sepan cómo votar por sus candidatos en un sistema complejo y poco intuitivo. La idea del "acordeón", una lista con los números de los candidatos a elegir, se ha convertido en su herramienta principal. Sin embargo, la legalidad y la viabilidad de esta práctica son cuestionables, dado que ningún candidato cuenta con los recursos para garantizar una movilización de tal magnitud.
Surge entonces la teoría de la "elección de Estado", un fantasma que recorre los pasillos del análisis político. La hipótesis plantea que el aparato gubernamental, el partido en el poder y las estructuras corporativas orquestarán una estrategia para movilizar el voto hacia candidatos preseleccionados, utilizando la ya mencionada estrategia del "acordeón". Esta teoría se ve reforzada por la iniciativa del INE de implementar la plataforma "Ensaya tu voto", que si bien busca familiarizar a la ciudadanía con el proceso, también podría facilitar la difusión de listas predefinidas de candidatos.
La consigna "Ensaya y anota tu voto para que llegues a la urna con tu acordeón" se perfila como la clave de esta elección. Si la teoría de la "elección de Estado" se confirma, los servicios de operadores electorales externos perderían relevancia, ya que ninguno podría competir con la maquinaria oficial. A menos, claro está, que las fracturas internas dentro del partido gobernante generen una dispersión de estrategias y recursos, abriendo una ventana de oportunidad para otros actores. En este complejo tablero político, la incertidumbre reina y el futuro del Poder Judicial pende de un hilo, entre la complejidad del proceso, las estrategias de comunicación y la sombra de una posible intervención estatal.
Fuente: El Heraldo de México