1 de mayo de 2025 a las 02:20
Abuelito recupera celular tras robo en Huatabampo
La indignación se palpa en las calles de Huatabampo, Sonora, tras el cobarde ataque a Don Roberto Raúl, un hombre de 85 años, quien fue víctima de la brutalidad y la ambición desmedida de Heriberto “N”, un individuo de 35 años que ahora enfrenta un proceso judicial por robo con violencia. La mañana del 14 de abril, dentro de un establecimiento comercial en el corazón del casco histórico, la tranquilidad se vio interrumpida por la violencia. Imaginen la escena: un lugar común, quizás Don Roberto Raúl realizando sus compras matutinas, ajeno al peligro que lo acechaba. De pronto, irrumpe Heriberto “N”, su juventud y fuerza contrastan con la fragilidad de la edad avanzada de su víctima.
No se trató de un simple robo. Fue un acto de salvajismo. Heriberto “N”, armado con un cuchillo, no solo despojó a Don Roberto Raúl de su teléfono celular, un Samsung Galaxy, sino que lo sometió a una golpiza despiadada, golpeándolo repetidamente en la cabeza con el arma blanca. La víctima, indefensa, cae al suelo. Pero la agresión no termina ahí. Con una crueldad que estremece, el agresor continúa el ataque, infligiendo heridas punzocortantes en ambos muslos del anciano. Una imagen que cuesta trabajo asimilar, la vulnerabilidad de la vejez pisoteada por la violencia desproporcionada.
La Fiscalía de Sonora, en un comunicado que refleja la gravedad del caso, detalló la secuencia de los hechos, reconstruyendo el horror vivido por Don Roberto Raúl en esos minutos que seguramente le parecieron eternos. La saña del ataque, la diferencia de edad y la evidente desventaja física de la víctima han generado una ola de repudio en la comunidad. No solo se robó un teléfono, se robó la tranquilidad, la seguridad y la dignidad de un adulto mayor.
Afortunadamente, la rápida respuesta de los cuerpos de seguridad permitió la detención de Heriberto “N”. La justicia, aunque no pueda borrar el trauma vivido por Don Roberto Raúl y su familia, ha comenzado a actuar. El Juez, tras la audiencia inicial y la presentación de las pruebas, decretó la legalidad de la detención, formuló la imputación y dictó auto de vinculación a proceso. Como medida cautelar, se ha establecido la prisión preventiva justificada para el acusado, evitando así que pueda eludir la justicia y representar un peligro para la sociedad.
Este caso nos obliga a reflexionar sobre la seguridad de nuestros adultos mayores, sobre la necesidad de crear entornos más seguros y sobre la importancia de condenar enérgicamente cualquier acto de violencia, especialmente contra aquellos que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad. La solidaridad con Don Roberto Raúl y su familia es fundamental en estos momentos. Esperamos que la justicia se aplique con todo el rigor de la ley y que este lamentable suceso sirva como un llamado a la conciencia colectiva para construir una sociedad más justa y respetuosa. ¿Qué medidas podemos tomar como comunidad para proteger a nuestros adultos mayores? ¿Cómo podemos prevenir este tipo de agresiones? La respuesta está en todos nosotros.
Fuente: El Heraldo de México