30 de abril de 2025 a las 01:20
Tamaulipas: Millonario desfalco a pensiones
La sombra de la deuda se cierne sobre el legado de Egidio Torre Cantú en Tamaulipas. Un manto de incertidumbre financiera, tejido con la presunta retención de miles de millones de pesos destinados al fondo de pensiones y servicios médicos de los trabajadores estatales, amenaza con deshilachar la tranquilidad de quienes dedicaron años de servicio al estado. Dos mil quinientos millones de pesos, una cifra que resuena como un eco ominoso en los pasillos del poder, representan el epicentro de una serie de denuncias presentadas por la administración de Francisco García Cabeza de Vaca.
La Secretaría de Administración, en voz de Luisa Eugenia Manautou, ha confirmado la gravedad de la situación. Las denuncias, interpuestas ante la Fiscalía General de Justicia por la Secretaría de Finanzas, el IPSSET y la Auditoría Superior del Estado, pintan un panorama preocupante. Se acusa al gobierno de Torre Cantú de retener abonos a préstamos, aportaciones al fondo de pensiones, seguro de retiro, servicio médico y otros conceptos, recursos que nunca llegaron a su destino final, el Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado de Tamaulipas (IPSSET).
La maquinaria de la justicia ya está en marcha. La Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción tiene en sus manos la delicada tarea de desentrañar la verdad y determinar las responsabilidades. Mientras tanto, la angustia se apodera de los trabajadores, quienes ven con preocupación cómo el futuro de sus pensiones se tambalea. La disponibilidad de recursos, según se ha informado, alcanza apenas hasta el 2028, una fecha que se vislumbra demasiado cercana ante la magnitud del presunto desfalco.
El impacto de esta crisis financiera se extiende más allá de los números. Representa una traición a la confianza depositada por los servidores públicos en las instituciones, una herida profunda en el tejido social que requiere de una respuesta contundente por parte de las autoridades. La transparencia y la rendición de cuentas se erigen como pilares fundamentales para reconstruir la credibilidad y garantizar que situaciones como esta no se repitan en el futuro.
La administración de García Cabeza de Vaca, consciente de la gravedad del problema, implementó medidas para mitigar el impacto. Un acuerdo entre la Secretaría de Finanzas, el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y el IPSSET estableció un abono mensual de 26 millones de pesos a la deuda, un esfuerzo titánico por contener la hemorragia financiera y evitar un colapso total del sistema.
Sin embargo, la solución definitiva requiere de un compromiso a largo plazo, de una estrategia integral que aborde las causas estructurales del problema y fortalezca la gestión de los recursos públicos. La justicia deberá seguir su curso, deslindar responsabilidades y sentar un precedente que disuada futuras irregularidades. El futuro de las pensiones de los trabajadores tamaulipecos, y la confianza en las instituciones, dependen de ello. La historia de Tamaulipas, marcada por este capítulo oscuro, demanda una respuesta a la altura de las circunstancias.
Fuente: El Heraldo de México