29 de abril de 2025 a las 18:40
Sustancia Misteriosa en el Metro ¡Entérate!
La creciente ola de misteriosos ataques con jeringas en la Ciudad de México ha generado una profunda inquietud entre la población, sembrando la incertidumbre y el temor en quienes utilizan el transporte público, especialmente el Metro. Con 21 indagatorias abiertas por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y al menos 3 casos recientes reportados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en el STC Metro, la situación exige una respuesta inmediata y contundente por parte de las autoridades. Los testimonios, tanto ante las autoridades como en redes sociales, pintan un panorama preocupante: víctimas que relatan haber sentido un pinchazo repentino, seguido de una serie de síntomas alarmantes. Temblores en las manos, mareos, somnolencia, sarpullidos e incluso una sensación similar a un pellizco, son algunas de las manifestaciones físicas descritas por quienes han sufrido estos ataques.
Aunque aún no se ha identificado con certeza la sustancia utilizada en estos ataques, la sintomatología apunta hacia un alcaloide de alta toxicidad, frecuentemente asociado con casos de abuso sexual. La escopolamina, más conocida como "burundanga", se perfila como la principal sospechosa. Este alcaloide tropánico, con propiedades sedantes e hipnóticas, es capaz de anular la voluntad de la persona que la ingiere, convirtiéndola en una víctima vulnerable. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid describe la burundanga como una sustancia que, si bien tiene usos médicos legítimos como analgésico y para tratar mareos y náuseas, su potencial para ser utilizada con fines delictivos es extremadamente peligroso. La burundanga actúa sobre áreas del cerebro relacionadas con la memoria y la cognición, provocando una serie de efectos síquicos y físicos que pueden ser devastadores.
Ante esta situación de alarma, es crucial tomar medidas preventivas y saber cómo actuar en caso de ser víctima de un ataque de este tipo. Mantenerse alerta en el transporte público, evitar aglomeraciones en la medida de lo posible y estar atento a cualquier comportamiento sospechoso a nuestro alrededor son precauciones fundamentales. Si se sospecha haber sido víctima de un pinchazo, es vital buscar ayuda de inmediato. Avisar a una persona cercana, dirigirse a un lugar seguro y llamar a los servicios de emergencia son pasos cruciales. Además, se recomienda reducir la ingesta de cafeína, consumir algún alimento y acudir al médico lo antes posible para una valoración completa.
La colaboración ciudadana es esencial para frenar esta ola de ataques. Reportar cualquier incidente a las autoridades, por mínimo que parezca, puede contribuir a la identificación de los responsables y a la prevención de futuros casos. Las autoridades, por su parte, tienen la responsabilidad de intensificar la vigilancia en el transporte público, implementar medidas de seguridad más efectivas e investigar a fondo estos incidentes para llevar a los culpables ante la justicia. La seguridad en el Metro, y en la ciudad en general, es una tarea conjunta que requiere la participación activa de todos. No podemos permitir que el miedo nos paralice. Informarnos, prevenir y actuar con responsabilidad son las mejores armas para combatir esta amenaza y garantizar nuestra seguridad.
Fuente: El Heraldo de México