Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Seguridad

30 de abril de 2025 a las 00:30

Niños perdidos en Pantitlán por hambre, rescatados

La angustia palpable en el abarrotado CETRAM Pantitlán se disipó gracias a la oportuna intervención de la Policía Bancaria e Industrial. Imaginen la escena: el ir y venir constante de la gente, el ruido ensordecedor de los motores, y en medio de todo ese caos, dos pequeños hermanos, uno de apenas ocho meses acurrucado en su carriola, el otro, un niño de tan solo 12 años, con la pesada responsabilidad de cuidar de él, perdidos y desamparados. Su mirada, seguramente llena de miedo e incertidumbre, buscando un rostro familiar en la multitud. Afortunadamente, la atenta mirada del personal de seguridad del Mexibus los detectó, alertando de inmediato a los oficiales de la PBI.

Es conmovedor pensar en la valentía de ese niño de 12 años, tomando la decisión de aventurarse en un viaje en el Mexibus, con su pequeño hermano a cuestas, impulsado por la necesidad de alimentar a su hermanito. La desesperación de no ver regresar a sus padres a casa, el llanto de hambre del bebé, lo llevaron a actuar, demostrando una madurez impropia de su edad. Un pequeño héroe anónimo en medio de la vorágine de la ciudad.

La historia nos recuerda la precariedad en la que viven muchas familias, obligadas a trabajar largas jornadas, dejando a sus hijos solos. La preocupación por el sustento diario se convierte en una espada de doble filo, exponiendo a los menores a situaciones de vulnerabilidad. En este caso, la rápida acción de las autoridades evitó una tragedia. La llamada telefónica al número que el niño guardaba como un tesoro, el reencuentro con sus padres, la mezcla de alivio y reproche en sus rostros, son imágenes que nos invitan a la reflexión.

Este incidente pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre la ciudadanía y las autoridades. La alerta del personal de seguridad del Mexibus fue crucial. Asimismo, la sensibilidad y profesionalismo de los oficiales de la PBI, quienes no solo resguardaron a los niños, sino que también brindaron orientación a los padres, son dignas de reconocimiento. Es fundamental reforzar la comunicación y la coordinación entre las distintas instancias para prevenir situaciones similares.

Más allá de este caso particular, es necesario implementar estrategias integrales que aborden las causas de fondo de esta problemática. Programas de apoyo a familias en situación vulnerable, acceso a guarderías y espacios de cuidado infantil, horarios laborales más flexibles, son algunas de las medidas que podrían marcar la diferencia. La protección de la infancia es una responsabilidad compartida. Todos, como sociedad, debemos contribuir a crear un entorno seguro para nuestros niños, donde puedan crecer y desarrollarse plenamente, sin tener que enfrentar situaciones que pongan en riesgo su bienestar. No podemos permitir que la desesperación lleve a un niño de 12 años a tomar decisiones que le corresponden a los adultos. Este caso debe servirnos como un llamado de atención para redoblar esfuerzos y garantizar que ningún niño se vea obligado a transitar solo por los peligros de la ciudad.

Fuente: El Heraldo de México