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30 de abril de 2025 a las 01:00
Iztacalco: Cierran Verificentro por fraude
La sombra de la corrupción se cierne sobre la verificación vehicular en la Ciudad de México. La reciente clausura parcial del Centro de Verificación "POWER CARS MUNDO, S.A DE C.V." en Iztacalco, tras una inspección de la SEDEMA, ha destapado una olla exprés de irregularidades que ponen en jaque la salud pública y el equilibrio ecológico de la capital. No se trata de un simple error administrativo, sino de una posible manipulación sistemática que podría involucrar la falsificación de documentos, cobros indebidos y la evasión del pago de multas por verificación extemporánea.
Imaginen la magnitud del problema: vehículos altamente contaminantes circulando libremente por nuestras calles con certificados de verificación fraudulentos. Un aire cada vez más irrespirable, enfermedades respiratorias en aumento y un daño irreparable a nuestro entorno. ¿El precio a pagar por la ambición desmedida de unos cuantos?
La DGIVA, con la lupa puesta en este caso, ha detectado "archivos con campos editables e imágenes que simulaban documentos oficiales" en los equipos de cómputo del centro. Formatos de multas, historiales de verificaciones e incluso actas de la Fiscalía, todo a disposición para maquillar la realidad y burlar los controles. Un entramado de engaños que nos hace preguntarnos: ¿cuántos vehículos más circulan con certificados falsos? ¿cuánto tiempo lleva operando esta red de corrupción?
Las consecuencias van más allá del daño ambiental. El erario público se ve afectado, pues se dejan de percibir ingresos por multas que deberían destinarse a mejorar la calidad del aire y la infraestructura de la ciudad. Es un robo a todos los ciudadanos, un golpe directo a nuestro bolsillo y a nuestro futuro.
La clausura parcial del centro es un primer paso, pero no es suficiente. Se requiere una investigación a fondo que llegue hasta las últimas consecuencias, que identifique a los responsables y que aplique todo el peso de la ley. No podemos permitir que la impunidad reine en un tema tan crucial como la protección del medio ambiente.
La SEDEMA ha demostrado su compromiso con la transparencia y la legalidad al tomar medidas contundentes en este caso. Sin embargo, es necesario reforzar los mecanismos de control y supervisión para evitar que este tipo de irregularidades se repitan en otros centros de verificación. La ciudadanía también juega un papel fundamental: debemos denunciar cualquier acto sospechoso y exigir que se cumplan las normas ambientales.
El futuro de nuestra ciudad, la salud de nuestros hijos y la calidad del aire que respiramos están en juego. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Es momento de alzar la voz y exigir un aire limpio para todos. La lucha contra la corrupción ambiental es una batalla que debemos ganar juntos.
Fuente: El Heraldo de México