Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Deportes

29 de abril de 2025 a las 09:30

Domina los colores vibrantes

El béisbol, un deporte que se precia de su tradición, a veces coquetea con la innovación, a veces con la extravagancia. Y en ese delicado equilibrio entre lo clásico y lo moderno, entre el respeto a la historia y la búsqueda de nuevas audiencias, se encuentra la polémica de los uniformes "City Connect". Estos diseños, impulsados por la omnipresente marca de la palomita, buscan conectar a los equipos con la identidad visual de sus ciudades, pero a menudo desatan la ira de los puristas.

Recordemos el experimento de finales de los 90, un adelanto de lo que vendría. Aquellos uniformes, entre lo curioso y lo espantoso –pensemos en los Reales de Kansas City–, fueron un preludio de las ocurrencias que las Grandes Ligas nos depararían en el futuro. Incluso, algunos equipos, como los Medias Blancas en los 70s, se atrevieron a jugar en pantalones cortos, una imagen que hoy nos resulta casi inverosímil.

Y hablando de los Medias Blancas, la franquicia de Chicago, bajo el mando del controvertido Jerry Reinsdorf, ha sido protagonista de episodios memorables, tanto dentro como fuera del campo. Desde la Serie Mundial ganada en 2005 hasta la sombra imborrable del escándalo de 1919, pasando por las ocurrencias de su anterior dueño, Bill Veeck, la historia de los "patipálidos" es un catálogo de peculiaridades.

Ahora, Reinsdorf vuelve a ser noticia con la presentación de los nuevos uniformes "City Connect", un diseño en rojo y negro que evoca a los míticos Chicago Bulls de Michael Jordan. Una estrategia, sin duda, ingeniosa, que busca capitalizar la nostalgia de los aficionados y, de paso, desviar la atención de la posible venta del equipo y la construcción de un nuevo estadio, temas que sobrevuelan la franquicia desde hace meses.

La jugada de Reinsdorf es un reflejo de la situación actual de las Grandes Ligas. Mientras algunos equipos, como Dodgers y Yankees, brillan con luz propia, otros se debaten en la mediocridad, jugando en estadios precarios y con nóminas ajustadas. La expansión de la liga se posterga, el draft internacional genera controversia, y la desigualdad entre franquicias es cada vez más evidente.

En este contexto, la apuesta por los uniformes "City Connect" puede interpretarse como un intento desesperado por generar ingresos y conectar con nuevas audiencias. Una estrategia arriesgada, que puede ser aplaudida por su ingenio o criticada por su frivolidad, pero que, en definitiva, refleja la compleja realidad de un deporte que busca su lugar en el siglo XXI. El comisionado Manfred tiene un desafío importante: equilibrar la tradición con la innovación, la nostalgia con el futuro, y asegurar la competitividad de todas las franquicias. El béisbol, como cualquier otro deporte, necesita emoción, rivalidad, y un terreno de juego nivelado para todos. De lo contrario, el espectáculo pierde su magia y los aficionados, su pasión.

Fuente: El Heraldo de México