30 de abril de 2025 a las 01:45
Deja un legado, no un problema.
La incertidumbre del mañana nos acecha a todos, sin importar nuestra posición social o económica. Imaginen un futuro donde las familias, en lugar de unirse en el duelo, se enfrentan en batallas legales interminables, desgastando no solo su patrimonio, sino también los lazos que alguna vez los unieron. Este escenario, lamentablemente, es la realidad para la gran mayoría de las familias mexicanas. Un alarmante 95% de la población no cuenta con un testamento, dejando un vacío legal que se traduce en conflictos, gastos y un dolor profundo que se suma a la pérdida de un ser querido.
La diputada panista Claudia Montes de Oca ha alzado la voz en el Congreso de la Ciudad de México, presentando una iniciativa que busca cambiar este panorama. Su propuesta, un soplo de aire fresco en medio de la complejidad burocrática, se centra en la democratización del testamento. La idea es sencilla pero poderosa: facilitar el acceso a este instrumento legal, convirtiéndolo en una herramienta al alcance de todos, sin importar su condición física o económica.
Montes de Oca propone facultar a la Conserjería Jurídica y de Servicios Legales para diseñar e implementar estrategias que impulsen el otorgamiento de testamentos. No se trata solo de palabras, sino de acciones concretas: campañas de sensibilización que desmitifiquen el testamento y lo presenten como un acto de amor y responsabilidad hacia la familia; programas de testamento gratuito o de bajo costo que eliminen las barreras económicas; y atención especial a grupos prioritarios, como adultos mayores o personas con discapacidad, que a menudo enfrentan mayores dificultades para acceder a estos servicios.
La colaboración es clave en esta iniciativa. Se busca trabajar de la mano con el Colegio de Notarios local y las alcaldías para asegurar una cobertura amplia y eficiente. Imaginen la fuerza de una red de apoyo que se extiende por toda la ciudad, brindando información y asesoramiento a quienes más lo necesitan. Un futuro donde el testamento deje de ser un privilegio de pocos y se convierta en una práctica común, un acto de previsión y responsabilidad que brinda tranquilidad y seguridad a las familias.
La pandemia de COVID-19, con su estela de dolor e incertidumbre, nos ha enseñado la importancia de planificar el futuro. La muerte, aunque inevitable, no debe ser sinónimo de caos y disputas familiares. La iniciativa de Montes de Oca, turnada a las Comisiones Unidad de Administración Pública Local y la de Normatividad, Estudios y Prácticas Parlamentarias, representa una oportunidad para construir un futuro más justo y seguro para todos los capitalinos. Un futuro donde el legado de nuestros seres queridos se preserve y se transmita en paz y armonía. Es hora de que el testamento deje de ser una excepción y se convierta en la regla, un acto de amor que protege a quienes más queremos.
Es un llamado a la reflexión, a la acción. Informémonos, participemos, construyamos juntos una sociedad más preparada y resiliente. El futuro de nuestras familias está en nuestras manos. Hagamos del testamento un acto de amor, un legado de paz.
Fuente: El Heraldo de México