29 de abril de 2025 a las 16:55
Caos en Tlaxcala: linchamiento, balacera y un muerto
La tensión se palpaba en el aire. El barrio El Cristo, en San Pablo del Monte, Tlaxcala, se convirtió en el escenario de una tragedia que dejó al descubierto la profunda frustración de una comunidad harta de la inseguridad. Todo comenzó alrededor de las 4:30 de la tarde. Una vecina, sorprendiendo a tres individuos dentro de su propiedad, dio la voz de alarma. La respuesta de la comunidad fue inmediata y contundente: un cerco humano se formó alrededor de la vivienda, impidiendo la huida de los presuntos ladrones, quienes intentaron escapar en una camioneta, convirtiéndose esta en un símbolo de su delito.
La rápida acción de los vecinos logró la captura de los sospechosos, entregándolos a la policía municipal. Aparentemente, el orden se había restablecido. Sin embargo, la entrega de los presuntos delincuentes a las autoridades no calmó los ánimos, sino que avivó la llama de la indignación contenida. Minutos después, una multitud, cada vez más numerosa y enardecida, se congregó frente a la comandancia exigiendo la entrega de los detenidos. La frustración acumulada por la impunidad, la sensación de vulnerabilidad y la desconfianza en el sistema de justicia, transformaron la escena en un polvorín a punto de estallar.
La negativa de las autoridades a ceder ante las demandas de la turba desató la furia contenida. La camioneta de los presuntos ladrones, convertida en trofeo y símbolo de la delincuencia, fue incendiada. Los disparos al aire de los policías, lejos de disuadir a la multitud, echaron más leña al fuego. La respuesta de los pobladores fue contundente: la retención de dos oficiales y un trabajador del Ayuntamiento, y la amenaza de incendiar la Dirección de Seguridad Pública Municipal. La situación se desbordó. El clamor por justicia se transformó en un grito de desesperación.
En medio del caos y la confusión, se escucharon detonaciones. Dos civiles resultaron heridos: un hombre con un impacto en la pierna y una mujer, Brenda N, con un disparo en el cuello. En un intento desesperado por salvar su vida, fue trasladada por sus propios medios al Hospital IMSS Bienestar de San Pablo del Monte. La esperanza se desvaneció con su último aliento. Brenda N se convirtió en la víctima mortal de una tragedia que pudo evitarse.
La llegada de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y fuerzas federales logró restablecer el orden, liberando a los policías retenidos. Sin embargo, la calma tensa que se respiraba en San Pablo del Monte contrastaba con el profundo dolor y la indignación de una comunidad que exige justicia. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala ha iniciado las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades por la muerte de Brenda N. Un triste recordatorio de la fragilidad de la paz social y la necesidad de atender las demandas de seguridad de la ciudadanía. La tragedia de San Pablo del Monte nos obliga a reflexionar sobre la importancia de fortalecer el sistema de justicia y brindar a las comunidades las herramientas necesarias para construir un futuro más seguro y pacífico. ¿Qué medidas se tomarán para evitar que esta historia se repita? ¿Cómo se reconstruirá la confianza entre la comunidad y las autoridades? Estas son las preguntas que resuenan en San Pablo del Monte y en todo Tlaxcala.
Fuente: El Heraldo de México