28 de abril de 2025 a las 07:35
Puntos de vacunación en CDMX
Una ola de salud inunda la Ciudad de México. Mil brigadistas, cual ejército de la salud, recorren cada calle, cada casa, llevando la protección de las vacunas directamente a los hogares capitalinos. No están solos en esta cruzada. Un despliegue estratégico de 565 puestos de vacunación, fijos y semifijos, se erigen como faros de esperanza en la lucha contra enfermedades que amenazan el bienestar público. Esta Semana Nacional de Vacunación, que culmina el 3 de mayo, se convierte en un escudo protector para la población.
Imaginen la escena: un brigadista toca a su puerta, con una sonrisa amable y una misión vital: prevenir enfermedades que han dejado una profunda huella en la historia de la salud. No se trata solo de aplicar una inyección, sino de brindar tranquilidad, de construir un futuro más saludable para todos. La poliomielitis, el sarampión, la tuberculosis meníngea, el tétanos neonatal, la rubéola congénita y las neumonías causadas por neumococos, enemigos silenciosos que acechan en las sombras, encuentran ahora una resistencia organizada y decidida.
La jefa de gobierno, Clara Brugada, ha liderado este esfuerzo titánico, orquestando una sinfonía de salud donde cada pieza juega un papel crucial. 316 puestos fijos, firmes como rocas, y 249 puestos semifijos, ágiles y adaptables, se distribuyen estratégicamente por toda la ciudad, asegurando que nadie quede fuera de esta red de protección. Desde las clínicas y centros de salud, hasta los hospitales del IMSS e ISSSTE, la salud se convierte en un derecho accesible para todos.
Pero la estrategia va más allá. Conscientes de la dinámica urbana, se han instalado puestos de vacunación en lugares de alta afluencia: el bullicio del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el ir y venir de las terminales de autobuses, e incluso la vibrante vida de los recintos universitarios, se convierten en escenarios para la prevención. La salud se integra al ritmo de la ciudad, latiendo al unísono con el corazón de sus habitantes.
El programa "Ciudad que Late y Produce Salud" late con fuerza en cada paso de los brigadistas. No solo vacunan, sino que escuchan, orientan y acompañan a las familias en su camino hacia el bienestar. Realizan estudios, diagnósticos, toman la presión arterial, miden el peso y la talla, y evalúan los hábitos alimenticios y la actividad física. No se trata solo de curar, sino de prevenir, de empoderar a las personas para que tomen las riendas de su propia salud.
Imagine la tranquilidad de saber que su familia está protegida, que cuenta con el respaldo de un sistema de salud comprometido con su bienestar. Esta Semana Nacional de Vacunación es una oportunidad invaluable, un regalo para usted y sus seres queridos. Acuda a su centro de salud más cercano, aproveche la gratuidad de las vacunas y presente su cartilla de vacunación. Juntos, construyamos una ciudad más sana, una ciudad que late y produce salud. No deje pasar esta oportunidad, su salud y la de su familia lo merecen.
Fuente: El Heraldo de México