28 de abril de 2025 a las 09:45
Protegiendo tus derechos
La Ciudad de México, un crisol vibrante de cultura y progreso, enfrenta una realidad dual. Si bien las mujeres representan más de la mitad de su población y han logrado avances significativos en el ejercicio de sus derechos, persisten desigualdades que demandan atención urgente. La violencia, la precariedad en la seguridad, las brechas educativas y la carga desproporcionada del trabajo de cuidados no remunerado se alzan como los desafíos más apremiantes.
El peso del trabajo doméstico recae mayoritariamente sobre los hombros de las mujeres, quienes dedican gran parte de su tiempo a labores esenciales, pero invisibilizadas. Cocinar, limpiar, lavar, cuidar de la ropa… tareas que absorben su energía y limitan sus oportunidades de desarrollo personal y profesional. La Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares en México (CSTNRHM) 2023, lo confirma: más de la mitad de quienes realizan estas labores son mujeres. Ante esta realidad, la creación de una Ley del Sistema Público de Cuidados se presenta como una luz al final del túnel, una promesa de redistribución de las tareas y de acceso a servicios como guarderías, comedores y lavanderías comunitarias. Estas iniciativas buscan no solo aliviar la carga de las mujeres, sino también reconocer el valor social y económico de su trabajo.
La brecha salarial es otra herida abierta. A pesar de la creciente participación femenina en el mercado laboral, la diferencia en los ingresos persiste. Mientras que las mujeres perciben un ingreso trimestral de 26,562 pesos, los hombres alcanzan los 34,275 pesos, según la Encuesta Nacional de Operación y Empleo (ENOE). Este desequilibrio económico perpetúa la feminización de la pobreza y limita las posibilidades de las mujeres para alcanzar su pleno potencial. El gobierno capitalino se ha comprometido a impulsar proyectos que empoderen a las mujeres en el ámbito económico, fomentando la creación de empresas lideradas por ellas y promoviendo la igualdad salarial. La conciliación de la vida laboral y familiar se presenta como un objetivo crucial para lograr una sociedad más justa e igualitaria.
En el ámbito educativo, aunque la matrícula escolar muestra una participación equilibrada entre hombres y mujeres, la sombra del analfabetismo afecta desproporcionadamente a las mujeres. El INEGI revela que el 68.65% de la población analfabeta son mujeres, una cifra que exige redoblar esfuerzos para garantizar el acceso a la educación y la continuidad de los estudios. Programas de estímulos y apoyo se plantean como herramientas clave para cerrar esta brecha y brindar a las mujeres las herramientas necesarias para su desarrollo integral.
La violencia de género, una lacra que afecta a millones de mujeres en el país, se convierte en un tema central en la agenda del gobierno. Las estadísticas son alarmantes: el 76.2% de las mujeres mayores de 15 años han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida. La estrategia "Siempre Vivas, Libres, Poderosas e Iguales" se erige como un escudo protector, con medidas como la Alerta por Violencia contra las Mujeres, la creación de la Defensoría Social y Jurídica de las Mujeres y el fortalecimiento de la Línea de Atención a Emergencia SOS *765. La construcción de Casas de las Siemprevivas en las Utopías y la creación de un fondo de apoyo a víctimas de violencia son pasos concretos hacia un futuro libre de violencia para todas las mujeres.
El camino hacia la igualdad de género es un proceso continuo que requiere compromiso, inversión y, sobre todo, un cambio cultural profundo. La Ciudad de México, con sus políticas y programas enfocados en las mujeres, se posiciona como un referente en la lucha por un futuro más justo e igualitario. El desafío es grande, pero la esperanza es aún mayor. Un futuro donde las mujeres puedan vivir libres de violencia, con igualdad de oportunidades y con la plena capacidad de desarrollar su potencial. Un futuro donde la igualdad no sea una aspiración, sino una realidad tangible para todas.
Fuente: El Heraldo de México