28 de abril de 2025 a las 10:20
Morena: Músculo sin cerebro
La iniciativa para regular las telecomunicaciones ha detonado una verdadera crisis interna en Morena, comparable a una bomba de tiempo a punto de estallar. El proyecto, que busca reformar la industria, ha desatado un torbellino de controversias y tensiones, no solo entre el gobierno y los concesionarios, sino también dentro del propio partido gobernante. Se rumorea que la propuesta, con tintes de censura y control, resucita ideas de funcionarios del sexenio anterior, obsesionados con el dominio de los medios tradicionales. Estas propuestas, que incluyen multas exorbitantes y la posibilidad de bloquear sitios web, generaron la alarma de la propia Sheinbaum, quien ordenó un análisis exhaustivo, frenando su votación en el periodo legislativo que concluye el 30 de abril.
Este retraso ha expuesto la profunda fractura en el seno de Morena. Senadores y diputados, liderados por figuras como Adán Augusto López y Ricardo Monreal, se han transformado en autómatas legislativos, aprobando iniciativas sin el más mínimo análisis o debate. Su comportamiento, marcado por la grilla interna y la constante lucha de poder, ha erosionado la relación con sus aliados del PT y el PVEM.
La soberbia de Morena, particularmente en la Cámara de Diputados, ha provocado el rechazo abierto de los Verdes, encabezados por Manuel Velasco, y la amenaza de los petistas de romper la alianza. Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados del PT, ha denunciado el “agandalle” de Monreal y su grupo, calificando la relación entre los partidos como “congelada”. La percepción de invencibilidad de la facción de Monreal, compartida incluso por algunos morenistas que prefieren guardar silencio para evitar más divisiones, complica aún más el panorama.
La falta de coordinación y trabajo en equipo entre figuras clave como Monreal, Adán Augusto López y Luisa María Alcalde, quienes parecen priorizar sus propias agendas, agrava la crisis. Las constantes llamadas de atención desde Palacio Nacional, instándolos a trabajar en conjunto, se han vuelto una rutina preocupante, evidenciando la falta de liderazgo y cohesión dentro del partido.
En otro orden de ideas, la creciente impopularidad de Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, ha llegado a un punto crítico. Recientemente, fue abucheado y expulsado del Congreso del PT, su propio partido, un hecho que revela la profunda desconexión con sus bases. ¿Qué acciones lo han llevado a este nivel de rechazo? Es una pregunta que merece una investigación a fondo.
Finalmente, la preocupación del gobierno por el auge de los narcocorridos ha generado un debate sobre cómo abordar el fenómeno. En Palacio Nacional, se descarta la prohibición, apostando por una mayor proactividad del Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor), dirigido por Karina Luján. Se plantea revisar los protocolos de registro de obras musicales, ya que actualmente se aprueban títulos y nombres de álbumes, pero no se evalúa el contenido de las letras. Esta medida, sin embargo, abre interrogantes sobre la libertad de expresión y la censura artística.
Como diría un filósofo anónimo (o quizás no tan anónimo): "En Morena hay dos tipos de legisladores: los que no entienden y los que no quieren entender". Una frase que resume a la perfección el complejo escenario que enfrenta el partido gobernante.
Fuente: El Heraldo de México