28 de abril de 2025 a las 12:35
¡México triunfa en los Platino!
El cine iberoamericano brilló con luz propia en la noche madrileña. La duodécima edición de los Premios Platino, celebrada en el majestuoso IFEMA, nos regaló una velada llena de emociones, talento desbordante y el merecido reconocimiento a las producciones más destacadas de nuestra cinematografía. Desde las conmovedoras historias hasta la impecable factura técnica, cada premio entregado representó un triunfo para la industria y una celebración de la diversidad cultural que nos une.
La gran triunfadora de la noche, la brasileña "Aún estoy aquí", dirigida por Walter Salles, no solo se alzó con el preciado galardón a la Mejor Película Iberoamericana, sino que también consagró a Fernanda Torres, en una actuación memorable aunque ausente, como la Mejor Interpretación Femenina. La emoción se palpaba en el ambiente cuando su hija, visiblemente conmovida, recogió el premio en nombre de su madre, un gesto que simbolizó la fuerza del legado artístico y la importancia de la familia en el desarrollo de un talento tan excepcional. El dominio de "Aún estoy aquí" en la ceremonia confirma el poderío del cine brasileño, su capacidad para conmover y la maestría de sus creadores.
El talento mexicano también dejó una huella imborrable en la gala. El eco resonó con fuerza, no solo en el título del documental de Tatiana Huezo, sino también en el corazón del público. Su merecido premio a la Mejor Película Documental ratifica la sensibilidad y la profunda mirada de la directora, quien con maestría nos acerca a las realidades más íntimas y nos invita a reflexionar sobre la huella indeleble de la infancia. Las palabras de Huezo al recibir el premio, cargadas de emoción y gratitud, pusieron de manifiesto la pasión y el compromiso que impulsa su trabajo.
Y la magia del cine mexicano no se detuvo ahí. Eugenio Caballero y Carlos Y. Jacques, con su impecable trabajo en la dirección de arte de "Pedro Páramo", nos transportaron a un universo visualmente impactante y se llevaron el merecido reconocimiento. Su discurso de agradecimiento, un sentido homenaje a todos los técnicos mexicanos, resaltó el trabajo en equipo y la importancia de cada pieza en la construcción de una obra cinematográfica.
La noche también fue testigo del reconocimiento a otros talentos excepcionales. La española "Infiltrada", aunque no arrasó como se preveía, obtuvo el premio a Mejor Dirección de Montaje, un reconocimiento al trabajo invisible pero fundamental de Victoria Lamers. "Cien años de soledad", la esperada adaptación de la obra maestra de Gabriel García Márquez, subió al escenario en tres ocasiones, coronándose como la Mejor Serie de Ficción. Un premio que celebra la ambición y el desafío de llevar a la pantalla una historia tan icónica y compleja.
Desde la dirección de fotografía de Edu Grau en "La Habitación de al Lado" hasta la conmovedora interpretación de Clara Segura en "47", pasando por la fuerza de Candela Peña en "El caso Asunta", cada premio entregado en la gala de los Premios Platino representó un triunfo para el cine iberoamericano. La boliviana "El ladrón de perros", con colaboración mexicana, se alzó con el premio a la Mejor Ópera Prima de Ficción, un reconocimiento al talento emergente y a la vitalidad de la industria en la región.
La ceremonia, conducida con gracia y profesionalismo por Aislinn Derbez y Asier Etxeandía, fue una verdadera fiesta del cine iberoamericano. Un espacio para celebrar la diversidad de nuestras historias, la pasión de nuestros creadores y la fuerza de una industria que continúa creciendo y cautivando al mundo. Los Premios Platino, más que una entrega de galardones, son un reflejo de la riqueza cultural que nos une y un impulso para seguir creando y soñando a través del séptimo arte.
Fuente: El Heraldo de México