28 de abril de 2025 a las 21:35
Justicia para Erik: Tragedia en campamento militar
La tragedia ha golpeado a la comunidad estudiantil de la secundaria militarizada Ollin Cuauhtémoc, dejando una estela de dolor e indignación. Erick, un niño de tan solo 13 años, perdió la vida en un campamento organizado por la institución para celebrar el Día del Niño. Lo que debía ser una jornada de alegría y esparcimiento se convirtió en una pesadilla que culminó con la muerte del menor. Las acusaciones de tortura y maltrato por parte de los instructores del plantel han conmocionado a la opinión pública, generando una ola de protestas y exigencias de justicia.
Los padres de familia, con el corazón roto y la rabia contenida, han alzado la voz para denunciar lo que consideran un crimen atroz. Cartulinas con la leyenda "Justicia para Erick" cubren la fachada de la escuela, un grito silencioso que clama por respuestas y por el castigo a los responsables. La convocatoria a una protesta frente a la institución es un llamado a la solidaridad y una muestra de la determinación de los padres por llegar al fondo de este caso. El silencio de la escuela, cerrada desde el lunes con un escueto "citatorio por instructivo" pegado en la puerta, alimenta las sospechas y la incertidumbre.
Érika Torbellin, madre de Erick, ha relatado con desgarrador detalle el sufrimiento de su hijo. Sus palabras, cargadas de dolor, describen un escenario de violencia inimaginable: patadas, golpes, arrastres… un infierno vivido por un niño indefenso a manos de quienes debían protegerlo. El abuelo de Erick, Isaías Torbellín Guadarrama, ha confirmado el relato de la madre y ha expresado su temor a que los responsables se den a la fuga. La imagen de la ropa del niño, manchada de sangre y con las marcas de las botas de los instructores, es una prueba contundente de la brutalidad a la que fue sometido. La angustia de la familia se agrava ante la posibilidad de que los culpables eludan la justicia.
La falta de detenidos hasta el momento aumenta la tensión y la desconfianza. El hermetismo de la escuela y el presunto movimiento de objetos en su interior, según el testimonio del abuelo, generan suspicacias sobre un posible intento de encubrimiento. Mientras tanto, la comunidad espera con impaciencia el resultado de las investigaciones y el esclarecimiento de los hechos.
Las autoridades, por su parte, han asegurado que se llevará a cabo una investigación exhaustiva para que este caso no quede impune. La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, ha brindado su apoyo a la familia, facilitándoles el contacto con el Fiscal. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, también se ha pronunciado sobre el caso, garantizando que se hará justicia.
La muerte de Erick ha dejado al descubierto la vulnerabilidad de los niños y la necesidad de una mayor supervisión en las instituciones educativas. Este trágico suceso nos obliga a reflexionar sobre la responsabilidad de los adultos en la protección de los menores y a exigir que se tomen medidas para prevenir que tragedias como esta se repitan. La justicia para Erick no solo es un clamor de su familia, es un imperativo moral para toda la sociedad.
Fuente: El Heraldo de México