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29 de abril de 2025 a las 00:55
Indignación: Extranjero ataca a músicos en Zicatela
La arena de Zicatela, testigo silencioso de olas imponentes y atardeceres de ensueño, se convirtió el pasado domingo en escenario de una lamentable muestra de intolerancia. Un video, que ha corrido como la pólvora en redes sociales, muestra la agresión sufrida por dos músicos locales a manos de un individuo, aparentemente extranjero, mientras ejercían su oficio en la playa. Las imágenes, crudas y dolorosas, muestran cómo el agresor, tras un intercambio de palabras hostiles, les arroja arena, obligándolos a retirarse humillados. La escena del músico agachando la cabeza, cargando no solo su instrumento sino también el peso de la injusticia, ha conmovido a la comunidad y ha reabierto viejas heridas en un Puerto Escondido que lucha por equilibrar su vocación turística con la preservación de su identidad y el respeto a sus habitantes.
Este incidente, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una creciente lista de actos discriminatorios que han venido empañando la imagen paradisíaca de este rincón oaxaqueño. La creciente afluencia de turistas y residentes extranjeros, si bien ha traído consigo beneficios económicos, también ha generado tensiones y desencuentros culturales. Colectivos locales denuncian una preocupante tendencia a la "turistificación" desmedida, que prioriza la inversión extranjera y la atracción de visitantes por encima del bienestar y los derechos de la comunidad local. Se acusa a las autoridades de adoptar una postura pasiva, mirando hacia otro lado ante la proliferación de estos actos de discriminación y privilegiando el desarrollo económico a costa de la armonía social.
Zicatela, mucho más que una meca del surf internacional, es un espacio de vida, un lugar donde generaciones de porteños han encontrado sustento y han tejido la rica trama cultural de la región. Músicos, artesanos y artistas han dado vida a esta playa icónica, compartiendo su talento y su arte con quienes la visitan. El incidente del domingo pone en evidencia la fragilidad de este equilibrio, la necesidad urgente de proteger a quienes, con su trabajo, contribuyen a la magia de Puerto Escondido.
El silencio de las autoridades municipales de San Pedro Mixtepec, hasta el momento, es ensordecedor. La ausencia de un pronunciamiento oficial no hace más que alimentar la indignación y la incertidumbre. Se exige una respuesta contundente, acciones que garanticen la seguridad y el respeto a los derechos de todos los habitantes, locales y visitantes. El debate está abierto: ¿qué tipo de turismo queremos para Puerto Escondido? ¿Un turismo que valore y respete la cultura local o uno que la desplaza y la margina? La arena de Zicatela, testigo mudo de este lamentable episodio, espera una respuesta.
Fuente: El Heraldo de México