Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Literatura

28 de abril de 2025 a las 09:25

Domina tus miedos y vive libre

La vida, ese suspiro fugaz entre dos eternidades, ¿cómo aprovecharla al máximo? Mario Vargas Llosa, el titán de las letras, nos lo demostró con una existencia vibrante, un torrente imparable de pasiones e ideas que lo llevaron a explorar todos los rincones del ser humano, desde los laberintos del amor hasta las complejidades de la política. Su legado no se limita a la tinta impresa en sus páginas, sino que se extiende a la forma misma en que abrazó la vida, con una intensidad que nos interpela a reflexionar sobre nuestro propio camino.

No se conformó con observar desde la barrera, sino que se lanzó de lleno a la arena, con la valentía de un gladiador intelectual. Sus amores, turbulentos y apasionados, fueron el reflejo de una personalidad que rehuía la monotonía. Julia Urquidi, la "tía Julia" inmortalizada en su obra, y Patricia Llosa, su prima y posterior esposa, formaron parte de un entramado amoroso digno de las tramas más complejas de sus novelas. Para Vargas Llosa, el amor, como la literatura y la libertad, eran aventuras riesgosas, pero esenciales para una vida plena. Aferrarse a la seguridad de lo conocido era traicionar la propia esencia.

Su trayectoria política, igualmente apasionada, fue un testimonio de su constante búsqueda de la verdad. Transitó desde la izquierda en su juventud hasta convertirse en un ferviente defensor del liberalismo, demostrando que la evolución del pensamiento es un signo de vitalidad intelectual. Lejos de aferrarse a dogmas, se atrevió a cuestionar sus propias convicciones, un ejercicio de honestidad intelectual que lo llevó a recorrer un camino sinuoso pero enriquecedor. Su incursión en la política activa, con su candidatura presidencial y la posterior derrota, fue otro capítulo en esta vida de lucha constante. Pero incluso la frustración se convirtió en materia prima para su obra, demostrando que la vida, con sus luces y sombras, es la fuente inagotable de la creación.

Vargas Llosa encarnó la máxima de vivir sin miedo, sin reservas. Sus batallas, sus pasiones, incluso sus contradicciones, no fueron defectos, sino la huella indeleble de un espíritu ardiente. Nos enseñó que la vida no se mide en años, sino en intensidad, en la capacidad de abrazar cada momento con la pasión de quien sabe que el tiempo es un tesoro efímero. "Urania", ese nombre que evoca la inmensidad del cosmos, abre las puertas de "La Fiesta del Chivo", una de sus obras cumbre, una crítica mordaz a los regímenes autoritarios que asolaron Latinoamérica. En sus páginas, Vargas Llosa disecciona con maestría los mecanismos del poder y la resistencia del espíritu humano frente a la opresión.

El 13 de abril de 2024, el mundo se despidió de este gigante de las letras. Su obra monumental permanece como un faro para las generaciones futuras, un recordatorio de la fuerza transformadora de la palabra y la importancia de vivir con pasión, sin miedo a las contradicciones, abrazando la complejidad de la existencia humana en toda su magnitud. Su legado no se limita a las páginas de sus libros, sino que se extiende a la forma en que vivió, un ejemplo inspirador para quienes buscan una vida plena, una vida digna de ser contada.

Fuente: El Heraldo de México