28 de abril de 2025 a las 10:10
Domina las intolerancias al gluten
La segunda presidencia de Donald Trump se tambalea incluso antes de alcanzar la marca de los 100 días. Un descontento generalizado se extiende como la pólvora entre la ciudadanía estadounidense, hastiada de la autocracia y las políticas económicas que amenazan con sumir al país en una profunda recesión. El eco del rechazo popular resuena con fuerza, alimentado por un temor palpable ante el futuro incierto que se vislumbra bajo el mandato del magnate. Lejos de la imagen de prosperidad prometida, la realidad se presenta sombría, con un mercado bursátil en caída libre y una inflación galopante que erosiona el poder adquisitivo de las familias.
Las encuestas, incluso aquellas provenientes de medios tradicionalmente afines a Trump, pintan un panorama desolador. La mayoría de los estadounidenses desaprueban su gestión, calificándola de caótica e irresponsable. El descontento no se limita a la oposición demócrata, sino que se extiende a las filas republicanas, preocupadas por el impacto negativo de las políticas proteccionistas y la retórica incendiaria del presidente. La imposición de aranceles a diestra y siniestra, lejos de impulsar la economía nacional, ha provocado una guerra comercial que amenaza con desestabilizar los mercados globales.
La obsesión de Trump por criminalizar la inmigración indocumentada, ignorando los principios básicos de los derechos humanos, también ha contribuido a la erosión de su popularidad. Si bien existe un consenso en la necesidad de controlar las fronteras, la mayoría de los estadounidenses rechaza la brutalidad y la falta de humanidad que caracterizan las políticas migratorias del gobierno. La imagen de niños separados de sus familias y encerrados en jaulas ha conmocionado la conciencia nacional e internacional, dejando una profunda mancha en la reputación del país.
El fantasma de una recesión económica se cierne sobre Estados Unidos, alimentado por la incertidumbre generada por las políticas erráticas de Trump. La Reserva Federal se ve obligada a subir las tasas de interés para contener la inflación, lo que a su vez enfría la economía y aumenta el riesgo de una contracción. Wall Street, el corazón financiero del país, sufre pérdidas millonarias, mientras los inversores huyen en busca de refugio ante la volatilidad del mercado.
La confrontación de Trump con el Poder Judicial, motivada por su racismo y su desprecio por la independencia de las instituciones, añade otra capa de preocupación al panorama político. Su intento de perseguir judicialmente a jueces que se oponen a sus políticas migratorias es visto como un ataque frontal a la democracia y al Estado de derecho.
En el horizonte se vislumbran las elecciones de medio término de 2026, una cita crucial que podría marcar el destino político de Trump y del Partido Republicano. La luz amarilla de advertencia ya se ha encendido, señalando el riesgo de un castigo electoral si el partido no toma medidas para frenar los excesos del presidente. La ciudadanía, harta de la demagogia y la incompetencia, podría optar por dar un giro radical y entregar el control del Congreso a la oposición demócrata. El tiempo corre y la presión aumenta sobre los republicanos, obligados a elegir entre la lealtad ciega a un líder errático y la defensa de los intereses del país. El futuro de Estados Unidos pende de un hilo.
Fuente: El Heraldo de México