Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Economía

28 de abril de 2025 a las 10:10

Conecta Cultura y Empresa: ¡Impulsa el éxito!

La cultura, ese motor silencioso pero potente que impulsa la economía, sigue siendo un territorio inexplorado en su totalidad dentro del panorama mexicano. Si bien el INEGI nos muestra una contribución del 2.7% al PIB, la realidad es que su potencial es un gigante dormido, esperando ser despertado. Imaginemos la fuerza que representaría un sector cultural vibrante, donde la creatividad y el emprendimiento se fusionen para generar no solo riqueza económica, sino también social.

La emancipación del sector cultural del paternalismo gubernamental es una tarea pendiente, un desafío que nos exige ir más allá de los esfuerzos aislados y efímeros. Necesitamos construir un sistema sólido y continuo que permita a las empresas culturales florecer con autonomía. No se trata de sustituir la ayuda, sino de transformarla en un impulso que catapulte a los creadores hacia la sostenibilidad.

El panorama actual nos muestra un ecosistema cultural rico en diversidad, un crisol de artistas emergentes, colectivos independientes, cooperativas y asociaciones, cada uno con sus propias realidades y necesidades, pero unidos por un mismo anhelo: desarrollar su potencial artístico y emprendedor. Sin embargo, este crisol se enfrenta a un mercado global dominado por gigantes del entretenimiento, una competencia feroz que exige no solo talento, sino también estrategias sólidas y una visión empresarial clara. La autogestión, si bien es un motor inicial, no siempre es suficiente para navegar en estas aguas turbulentas.

Es imperativo, por tanto, no solo apoyar la creación de empresas culturales, sino también dotarlas de las herramientas necesarias para su consolidación. La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU nos marca el camino: sensibilidad social, educación financiera, modelos de negocio innovadores, colaboración internacional e intercambio de buenas prácticas. El talento, por sí solo, no basta; necesita ser nutrido por la formación continua y la actualización constante, adaptándose a un mundo en perpetuo cambio.

La histórica subestimación de la relación entre empresa y cultura en México debe quedar atrás. Debemos reconocer el poder transformador de esta alianza, una fuerza capaz de impulsar un desarrollo sostenible y acorde a nuestra idiosincrasia. México, con su inmensa riqueza cultural, es un semillero de ideas, un terreno fértil para la innovación y la creación de modelos empresariales con arraigo social.

La economía naranja, ese universo vibrante que abarca desde el cine y el teatro hasta la gastronomía y el diseño, sigue siendo un recurso subexplotado. Urge profesionalizar este sector, dotarlo de las herramientas y el conocimiento necesarios para competir en un mercado global cada vez más exigente.

Tenemos ante nosotros una oportunidad única: repensar el modelo empresarial desde la óptica de nuestra riqueza cultural. Para lograrlo, necesitamos una nueva mentalidad, una visión que entienda la cultura no como un gasto, sino como una inversión. Necesitamos políticas públicas inclusivas que promuevan la colaboración entre todos los sectores, construyendo un futuro donde lo económico y lo cultural no sean antagónicos, sino aliados en el crecimiento y el desarrollo.

Abramos el diálogo, unamos esfuerzos desde nuestras trincheras, articulemos estrategias y forjemos alianzas que fortalezcan los vínculos entre empresa y cultura. Es nuestro deber apoyar a una comunidad cultural en crisis, acompañarla en su camino hacia la sostenibilidad y construir un México más justo, creativo y próspero. Es hora de despertar al gigante dormido y liberar todo el potencial de la cultura.

Fuente: El Heraldo de México