Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Economía

28 de abril de 2025 a las 10:25

Cervezas cerca: El auge del nearshoring

La euforia nearshoring no debe cegarnos. Si bien es cierto que México se encuentra en una posición privilegiada para captar inversiones de empresas que buscan diversificar sus cadenas de suministro, no podemos caer en la trampa de atribuir cualquier éxito empresarial al Plan México. El gobierno, en su afán de capitalizar la narrativa del nearshoring, corre el riesgo de diluir el impacto real del Plan y, peor aún, de generar expectativas infladas que, a la larga, podrían resultar contraproducentes.

El caso de Grupo Modelo es un ejemplo claro. La inversión anunciada es, sin duda, una excelente noticia para el país. Hablamos de una inyección de recursos que impactará positivamente en diversos sectores, desde la creación de empleos hasta el impulso a la economía circular. Sin embargo, presentarla como parte integral del Plan México es, como mínimo, impreciso. Grupo Modelo es una empresa con una trayectoria sólida y una estrategia de inversión propia, que no depende exclusivamente de las políticas gubernamentales. Confundir las inversiones orgánicas de las empresas con los resultados del Plan México es un error que el gobierno no puede permitirse.

El FMI, en su análisis de la economía mexicana, no ha considerado el Plan México como un factor determinante para sus proyecciones. Esto no es una sorpresa. Los organismos internacionales utilizan modelos macroeconómicos complejos que no se ajustan a las narrativas políticas de cada país. Pretender que el FMI modifique sus proyecciones basándose en un plan gubernamental específico es, cuanto menos, ingenuo. La realidad es que la economía mexicana enfrenta retos importantes, y el éxito del Plan México dependerá, en gran medida, de la capacidad del gobierno para generar un clima de confianza para la inversión, más allá de los discursos triunfalistas.

La tentación de colgarse medallas ajenas es comprensible, pero peligrosa. Atribuir al Plan México inversiones que se habrían realizado de cualquier manera, como la modernización de La Casa de Toño o el lanzamiento de nuevos productos de Cheetos, trivializa la importancia del nearshoring y desvía la atención de los verdaderos retos que enfrenta el país. El gobierno debe ser más preciso en su comunicación y enfocarse en los proyectos concretos que se derivan del Plan México, como los anunciados por el Secretario de Economía en materia de energía, manufactura, minería y agua. Estos proyectos, con inversiones millonarias y un potencial de transformación real, son los que deben ocupar el centro de la narrativa gubernamental.

El éxito de Coca-Cola Femsa en el primer trimestre, a pesar de la disminución en el volumen de ventas en México, demuestra que las empresas pueden crecer y prosperar incluso en contextos complejos. El crecimiento de Femsa en otros mercados, como Brasil, Argentina y Uruguay, resalta la importancia de la diversificación y la adaptabilidad en el entorno empresarial global. Este ejemplo nos recuerda que el éxito económico no depende únicamente de las políticas gubernamentales, sino también de la visión estratégica y la capacidad de ejecución de las empresas. El gobierno debe enfocarse en crear las condiciones para que las empresas puedan prosperar, en lugar de intentar apropiarse de sus logros. La transparencia, la eficiencia y la predictibilidad son claves para atraer inversiones y generar un crecimiento económico sostenible.

Fuente: El Heraldo de México