28 de abril de 2025 a las 06:40
Asteroide se acerca ¿Debemos preocuparnos?
Un fantasma de la Guerra Fría regresa a casa. Tras más de medio siglo vagando por los confines de nuestro planeta, la Cosmos 482, un vestigio de la ambición soviética por conquistar Venus, se prepara para un dramático retorno. Su historia es un fascinante relato de fracaso y perseverancia, un recordatorio de la fragilidad de nuestras exploraciones espaciales y de la persistencia de los objetos que enviamos al cosmos.
Lanzada en 1972, la Cosmos 482 tenía un destino claro: el segundo planeta de nuestro sistema solar. Sin embargo, un fallo en su propulsor truncó su viaje, dejándola atrapada en la órbita terrestre. Desde entonces, este módulo de descenso, una pequeña fortaleza metálica de casi media tonelada, ha dado vueltas y vueltas a nuestro planeta, un silencioso testigo de la historia de la humanidad.
Ahora, 53 años después, la gravedad terrestre reclama su presa. La Cosmos 482 se precipita hacia nosotros, su destino final aún incierto. La Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC) pronostica su reentrada entre el 8 y el 11 de mayo, aunque la impredecible actividad solar podría alterar estos cálculos. El Sol, con sus caprichos energéticos, expande y contrae nuestra atmósfera, influyendo en la trayectoria de los objetos que la rodean. Esta incertidumbre añade un elemento de suspense a la historia, convirtiendo la reentrada de la Cosmos 482 en un evento digno de seguimiento.
La SAC ha delimitado una franja entre las latitudes 52 norte y 52 sur como la zona probable de impacto. No obstante, predecir el punto exacto de entrada es una tarea casi imposible. Cualquier especulación previa sería arriesgada, ya que la nave podría desviarse y caer en un lugar completamente diferente. La inmensidad del océano, que cubre gran parte de nuestro planeta, es el candidato más probable, aunque la posibilidad de un impacto en tierra firme no se puede descartar.
Imaginemos la escena: una bola de fuego surcando el cielo nocturno, un espectáculo brillante y lento, muy diferente a la fugaz estela de una estrella fugaz. La Cosmos 482, casi intacta tras su largo viaje, regresando al planeta que nunca abandonó del todo. Un evento único que captará la atención de expertos, observadores y científicos de todo el mundo.
La reentrada de la Cosmos 482 es mucho más que un simple evento astronómico. Es una cápsula del tiempo que regresa del pasado, un recordatorio de nuestros primeros pasos en la exploración espacial. Es una historia de perseverancia, de un objeto que desafió las probabilidades y sobrevivió durante décadas en el hostil entorno espacial. Y es, también, un misterio que se resolverá en los próximos días, un espectáculo celeste que nos invita a mirar al cielo con expectación y asombro.
Fuente: El Heraldo de México