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27 de abril de 2025 a las 22:35
Sacerdote vs. Perrito: ¿Bendición o expulsión?
La indignación recorre las redes sociales una vez más. Un video, resucitado del 2022, muestra la cruda realidad de un sacerdote pateando a un perro que, con la inocencia animal, se atrevió a adentrarse en la iglesia durante la misa. La escena, ocurrida en Yungay, Áncash (Perú), ha vuelto a la luz pública tras el fallecimiento del Papa Francisco y en plena conmemoración de la Semana Santa del 2025, generando una oleada de críticas hacia el clérigo.
El video, de apenas unos segundos, es un puñal en el corazón para los amantes de los animales. Se ve al perro, un mestizo negro de tamaño mediano, curioseando bajo el altar, quizás buscando un poco de sombra o simplemente explorando un nuevo territorio. De pronto, la bota del sacerdote lo impacta, provocando un aullido de dolor que resuena en la solemnidad del templo. El animal, asustado, huye despavorido.
La reacción del sacerdote, lejos de mostrar arrepentimiento, se centra en reprender a los feligreses. Interrumpe la comunión, el momento más sagrado de la misa, para reclamar airadamente sobre la presencia de animales en la iglesia. "¿Por qué traen tres perros aquí?", pregunta con visible molestia, ignorando el sufrimiento que acaba de causar. Este reproche, captado también en el video, echa leña al fuego de la polémica.
La viralización del video, con más de tres millones de reproducciones, ha desatado un debate en redes sociales. Mientras muchos condenan la actitud violenta del sacerdote, recordando la figura de San Francisco de Asís, protector de los animales, y argumentando que el amor y la compasión deben extenderse a todos los seres vivos, otros defienden la sacralidad del templo, justificando la expulsión del animal.
"El altar es un lugar sagrado, ahí no deben haber animales", argumentan algunos usuarios, mientras que otros se preguntan: "¿De dónde se han sacado que está prohibido que animales ingresen a una iglesia?". La discusión se centra en la línea difusa entre el respeto a las tradiciones religiosas y el respeto a la vida animal. ¿Es la iglesia un espacio exclusivo para los humanos o debe abrir sus puertas a todas las criaturas de Dios?
La polémica se agudiza aún más en el contexto de la reciente Semana Santa y el fallecimiento del Papa Francisco, figura que abogaba por una Iglesia más inclusiva y cercana a los más vulnerables. La acción del sacerdote contrasta con el mensaje de amor y compasión que se predica en estos días de reflexión. ¿Es posible conciliar la fe con la violencia hacia un ser indefenso? El debate sigue abierto, y el video del sacerdote pateando al perro se convierte en un símbolo de la compleja relación entre la religión y el respeto a los animales. La pregunta que queda en el aire es: ¿qué tipo de ejemplo se está dando a los feligreses, especialmente a los más jóvenes, con este tipo de acciones?
El incidente, aunque ocurrido hace años, sigue vigente en la memoria colectiva. La indignación persiste, y el video continúa circulando, avivando la discusión sobre la responsabilidad que tenemos con los animales, incluso dentro de los espacios considerados sagrados. La sociedad exige una respuesta, una reflexión profunda sobre la convivencia entre la fe y el respeto a todas las formas de vida. ¿Es posible una iglesia que abrace a todos, incluyendo a los animales, o seguiremos presenciando escenas como esta, que empañan la imagen de la institución y hieren la sensibilidad de millones?
Fuente: El Heraldo de México