27 de abril de 2025 a las 06:45
Pareja en Utah lavaba dinero del petróleo mexicano
En un giro sorprendente que sacude los cimientos de la tranquila comunidad de Salt Lake, Utah, una pareja aparentemente adinerada ha sido acusada de lavar dinero y contrabandear petróleo desde México. James Lael Jensen y Kelly Anne Jensen, residentes de una opulenta mansión valorada en más de 9 millones de dólares, se encuentran ahora tras las rejas, enfrentando acusaciones que podrían cambiar sus vidas para siempre. La noticia, que ha corrido como la pólvora gracias al reporte del medio local KSL, ha dejado a vecinos y conocidos atónitos, preguntándose cómo una familia aparentemente tan integrada en la sociedad podía estar involucrada en actividades ilícitas de tal magnitud.
Según los documentos presentados por las autoridades estadounidenses, la pareja, junto con dos de sus hijos, habría orquestado una compleja operación para contrabandear la asombrosa cifra de 2,881 cargamentos de petróleo desde México. Imaginen la logística necesaria para coordinar semejante operación, eludiendo los controles fronterizos y las regulaciones internacionales. Este número, por sí solo, pinta un panorama de una actividad criminal sostenida y meticulosamente planificada, que se extendía mucho más allá de un simple error de juicio.
Pero la magnitud de las acusaciones no termina ahí. La familia Jensen también está acusada de trasladar al menos 300 millones de dólares desde México a Estados Unidos, una suma que evoca imágenes de fajos de billetes apilados, ocultos en compartimentos secretos y moviéndose a través de una red financiera clandestina. Las autoridades alegan que este dinero provenía de la venta del petróleo crudo importado ilegalmente, y que los pagos se dirigían a empresas mexicanas que operan bajo el amparo de organizaciones criminales. Esta conexión con el crimen organizado añade una capa aún más oscura a la historia, planteando interrogantes sobre la posible implicación de cárteles y la violencia que a menudo acompaña a sus actividades.
El arresto de la pareja Jensen fue tan dramático como las acusaciones en su contra. El Equipo de Aprehensión de Fugitivos Violentos del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, una unidad especializada en la captura de criminales peligrosos, irrumpió en su lujosa residencia utilizando un ariete, la misma herramienta que utilizan los equipos SWAT para acceder a situaciones de alto riesgo. Esta imagen, la de una mansión multimillonaria asaltada por las fuerzas del orden, contrasta fuertemente con la vida aparentemente idílica que la familia Jensen proyectaba.
La investigación, que se presume lleva meses en curso, ha sacado a la luz un entramado de transacciones ilícitas que se remonta a mayo de 2022. Ahora, James Lael Jensen y Kelly Anne Jensen se encuentran en la Cárcel del Condado de Salt Lake, a la espera de un juicio que promete ser largo y complejo. Mientras tanto, la comunidad se pregunta cómo pudo ocurrir esto bajo sus narices y qué otras sorpresas podrían surgir a medida que la investigación avanza. El caso Jensen se convierte así en un recordatorio de que las apariencias pueden engañar y de que, a veces, los secretos más oscuros se esconden detrás de las fachadas más impecables. ¿Qué motivó a esta pareja a arriesgarlo todo? ¿Cuál será el destino de sus hijos? Estas son solo algunas de las preguntas que quedan en el aire, a la espera de respuestas que solo el tiempo y la justicia podrán revelar.
Fuente: El Heraldo de México