27 de abril de 2025 a las 18:40
Miles veneran al Papa; 135 eligen sucesor
Tras la emotiva despedida al Papa Francisco, el mundo católico se encuentra en un compás de espera, una pausa llena de expectativa ante la inminente elección de su sucesor. La basílica de Santa María la Mayor, ahora hogar eterno del primer pontífice latinoamericano, se ha convertido en un punto de peregrinaje. Miles de fieles, con rostros marcados por la tristeza pero también por la esperanza, acuden a rendirle un último homenaje. Historias como la de Tatiana Alva, peruana residente en Canadá, conmueven a cualquiera. Sus lágrimas son testimonio del profundo impacto que la figura de Francisco ha dejado en los corazones de millones, un impacto forjado en su entrega a los más vulnerables, a los olvidados por la sociedad. No son solo lágrimas de tristeza, sino también de gratitud por un legado de amor y compasión.
El sábado, Roma fue testigo de una despedida multitudinaria. Cientos de miles de personas, entre ellas líderes mundiales como Donald Trump, Javier Milei y el Rey Felipe VI de España, acompañaron al Papa en su último recorrido por las calles de la Ciudad Eterna. Una imagen que quedará grabada en la memoria colectiva, un testimonio del cariño y respeto que Francisco supo inspirar a lo largo de su pontificado. Entre la multitud, jóvenes que inicialmente habían viajado a Roma para la canonización de Carlo Acutis, encontraron en la despedida del Papa un momento de profunda conexión espiritual. Jóvenes como Julia Graf, una adolescente austríaca de 13 años, para quien la cercanía a la tumba de Francisco se convirtió en una experiencia conmovedora.
Ahora, todas las miradas se dirigen al cónclave, esa palabra proveniente del latín "cum clavis" (bajo llave), que evoca misterio y trascendencia. Ciento treinta y cinco cardenales, menores de 80 años, se reunirán en los próximos días para, a puerta cerrada y en un proceso de profunda reflexión y oración, elegir al nuevo líder de la Iglesia Católica. Cuatro votaciones diarias, salvo el primer día, marcarán el ritmo del cónclave hasta que la esperada fumata blanca anuncie al mundo la elección del nuevo Papa. Un ritual ancestral que, a pesar del paso de los siglos, sigue fascinando y generando una gran expectación a nivel global.
El lunes, tras la quinta reunión de los cardenales desde el fallecimiento de Francisco, se espera conocer la fecha de inicio del cónclave. Algunos, como el cardenal luxemburgués Jean-Claude Hollerich, apuntan al 5 o 6 de mayo, tras los nueve días de duelo. Otros, como el cardenal alemán Reinhard Marx, prevén un cónclave breve, de tan solo unos días. Sea cual sea la duración, lo cierto es que la elección del nuevo Papa marcará un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia Católica.
Si bien la mayoría de los cardenales electores fueron designados por el propio Francisco, no hay garantías de que el sucesor siga la misma línea pastoral. La figura de Francisco, con su estilo cercano y su énfasis en la justicia social, contrastaba notablemente con la de sus predecesores, Benedicto XVI y Juan Pablo II. Sus reformas, aunque aplaudidas por muchos, generaron también resistencias en los sectores más conservadores de la Iglesia. El cónclave se presenta, por tanto, como un momento crucial, un momento en el que se definirá el rumbo que tomará la Iglesia en los próximos años. Un rumbo que, sin duda, estará marcado por los desafíos de un mundo en constante transformación.
Fuente: El Heraldo de México