27 de abril de 2025 a las 19:40
México defiende su maíz vs. EEUU
La tensión entre México y Estados Unidos en materia agrícola se intensifica tras el descubrimiento del gusano barrenador del ganado en territorio mexicano. La respuesta del Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, a su homóloga estadounidense, Brooke Rollins, deja en claro la postura del gobierno mexicano: colaboración sí, subordinación no. Berdegué, a través de un mensaje en la red social X (antes Twitter), reafirmó el compromiso de México con la cooperación internacional para combatir la plaga, pero enfatizó la soberanía nacional en la toma de decisiones. Sus palabras hacen eco de las declaraciones de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, quien ha insistido en la necesidad de actuar con "cabeza fría" ante la presión estadounidense.
Esta declaración llega en un momento crucial, justo después de que el gobierno estadounidense amenazara con restringir las importaciones de ganado mexicano. Esta medida, de concretarse, representaría un duro golpe para la industria ganadera nacional, un sector vital para la economía del país. La amenaza de restricciones comerciales subraya la complejidad de las relaciones bilaterales y la importancia de encontrar soluciones conjuntas que protejan tanto la salud animal como los intereses económicos de ambos países.
La detección del gusano barrenador del ganado ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias. Esta plaga, altamente contagiosa, puede causar graves pérdidas económicas a los ganaderos. El gusano se alimenta del tejido vivo del ganado, provocando infecciones y debilitamiento, lo que puede llevar incluso a la muerte del animal. Su rápida propagación exige una respuesta coordinada y eficaz para contener la plaga y evitar su expansión a otras regiones.
El gobierno mexicano ha puesto en marcha una serie de medidas para combatir la plaga, incluyendo la intensificación de los controles sanitarios, el establecimiento de cuarentenas en las zonas afectadas y la implementación de programas de erradicación del gusano. Además, se ha reforzado la comunicación con los ganaderos para brindarles información y asistencia técnica para prevenir y controlar la infestación. La colaboración con organismos internacionales, como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), es fundamental para compartir conocimientos y mejores prácticas en la lucha contra esta plaga.
La situación actual plantea importantes interrogantes sobre el futuro de las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos en el sector ganadero. ¿Lograrán ambos países alcanzar un acuerdo que satisfaga las preocupaciones sanitarias de Estados Unidos sin perjudicar a los productores mexicanos? ¿Se fortalecerá la cooperación bilateral en materia de sanidad animal? El diálogo y la transparencia serán claves para encontrar soluciones que beneficien a ambas partes. Mientras tanto, la industria ganadera mexicana se mantiene en vilo, esperando que las negociaciones diplomáticas den frutos y se evite un escenario de restricciones comerciales que podría tener consecuencias devastadoras.
Es importante destacar que la respuesta de México no es un acto de desafío, sino una afirmación de su soberanía y su compromiso con la colaboración en igualdad de condiciones. El país se encuentra dispuesto a trabajar con Estados Unidos para encontrar una solución al problema del gusano barrenador, pero no a costa de su autonomía en la toma de decisiones. La situación actual pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la cooperación internacional en materia de sanidad animal y de establecer mecanismos de respuesta rápida y coordinada ante la aparición de plagas y enfermedades que amenazan la salud animal y la seguridad alimentaria.
Fuente: El Heraldo de México