27 de abril de 2025 a las 07:15
Ganado en riesgo: ¿México vs. EEUU?
La amenaza del gusano barrenador del Nuevo Mundo se cierne sobre la industria ganadera, no solo en México, sino con el potencial de extenderse a Estados Unidos. Esta situación, que evoca las luchas contra esta plaga en décadas pasadas, nos obliga a reflexionar sobre la fragilidad de los sistemas de salud y la importancia de la cooperación internacional. La advertencia del gobierno estadounidense de restringir las importaciones de ganado mexicano no es una simple medida proteccionista, sino una reacción lógica ante un peligro sanitario real. Imaginen el impacto devastador que tendría un brote descontrolado de gusano barrenador en la economía ganadera de ambos países: pérdidas millonarias para los productores, aumento en los precios de la carne, y un duro golpe a la seguridad alimentaria.
El caso de la paciente de 77 años en Chiapas es una llamada de atención que no podemos ignorar. Si bien se reporta estable, su situación nos recuerda la vulnerabilidad humana ante esta enfermedad. La miasis, causada por las larvas del gusano barrenador, no es solo una afección incómoda, puede ser extremadamente dolorosa y, en casos graves, incluso mortal. Pensemos en la angustia de sentir esos parásitos moviéndose bajo la piel, la picazón insoportable, el dolor punzante… una verdadera pesadilla.
Más allá del impacto económico y sanitario, este brote nos plantea interrogantes cruciales: ¿Estamos preparados para enfrentar una emergencia sanitaria de esta magnitud? ¿Son suficientes las medidas que se están tomando para controlar la propagación del gusano barrenador? La respuesta, lamentablemente, parece ser un rotundo no. La exigencia de Estados Unidos de eliminar las restricciones a sus aviones y eximir de impuestos el equipo de erradicación revela las trabas burocráticas que dificultan una respuesta rápida y eficaz. ¿Es acaso más importante el papeleo que la salud de la población y la estabilidad económica?
La fecha límite del 30 de abril impuesta por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) añade un elemento de urgencia a la situación. El cierre de los puertos de entrada estadounidenses tendría consecuencias catastróficas para el comercio bilateral y agravaría aún más la crisis. Es imperativo que México actúe con celeridad y decisión, no solo para evitar sanciones comerciales, sino para proteger a su propia población y a su industria ganadera.
La cooperación entre México y Estados Unidos es esencial para combatir esta amenaza. Compartir información, recursos y estrategias es la única manera de erradicar el gusano barrenador y evitar que se convierta en una epidemia regional. La salud no conoce fronteras, y la indiferencia o la inacción solo agravarán el problema. Es hora de dejar de lado las diferencias y trabajar juntos para proteger a nuestras comunidades y a nuestra economía. El futuro de la ganadería, y quizás también nuestra salud, depende de ello. ¿Estaremos a la altura del desafío?
Fuente: El Heraldo de México