Inicio > Noticias > Entretenimiento
27 de abril de 2025 a las 10:45
¡Gaga habla español!
Tras más de una década de ausencia, Lady Gaga regresó a México con un espectáculo que desbordó energía, teatralidad y una conexión profunda con sus "Little Monsters". La noche del jueves, el Estadio GNP vibró con la fuerza de "The Chromatica Ball", un despliegue visual y sonoro que repasó los éxitos de la artista y presentó su más reciente producción. Desde el primer instante, Gaga cautivó con su presencia escénica. Ataviada con un imponente vestido rojo, emergió del centro del escenario, rodeada por una estructura que asemejaba una jaula de dos pisos, donde sus bailarines ejecutaban una coreografía precisa y enérgica al ritmo de "Bloody Mary", "Abracadabra" y "Judas". Un grito resonó en el estadio: "¡México te amo!", declaración de amor que marcó el inicio de una noche inolvidable.
La transformación constante fue la clave de la velada. Con cada cambio de vestuario, Gaga adoptaba una nueva personalidad, desde la enigmática figura de negro que interpretó "ScheiBe" hasta la etérea presencia de blanco que nos conmovió con "Disease". El escenario, una imponente estructura que simulaba un teatro de dos pisos, fue el lienzo perfecto para su arte. Músicos y bailarines se movían con precisión, creando una sinergia perfecta con la estrella de la noche. Las pantallas gigantes a los laterales del escenario amplificaban cada gesto, cada movimiento, cada emoción, permitiendo a todos los asistentes ser testigos de la magia del espectáculo.
Más allá de un simple concierto, "The Chromatica Ball" se desarrolló como una obra teatral dividida en cuatro actos. Cada acto nos transportó a un universo diferente, con una estética particular y una narrativa propia. Uno de los momentos más memorables fue la interpretación de "Poker Face", donde un juego de ajedrez humano se desplegó en la pasarela, acercando a Gaga a sus fans y creando una atmósfera de intimidad en medio de la multitud. El grito de "¡Gaga, Gaga, Gaga!" resonaba sin cesar, mientras la artista respondía con un efusivo: "Mexico City te amo, te amo".
La conexión con el público fue una constante a lo largo de la noche. Gaga se mostró vulnerable y agradecida, compartiendo anécdotas personales y expresando su admiración por el público mexicano. Recordó con emoción su primera gira en estadios, "The Monster Ball", que culminó precisamente en la Ciudad de México, y se mostró orgullosa de regresar, esta vez no para un final, sino para un nuevo comienzo. "Es un honor estar aquí en su hermoso país", declaró conmovida, agradeciendo a sus fans por el amor y el apoyo incondicional.
La música, por supuesto, fue la protagonista indiscutible. Desde los himnos de empoderamiento como "Born This Way", que puso a bailar a las más de 60 mil almas presentes, hasta las baladas emotivas como "Shallow" y "Vanish into You", Gaga demostró su versatilidad vocal y su capacidad para conectar con las emociones más profundas. El momento cumbre llegó con "Bad Romance", un cierre apoteósico que encapsuló la energía y la teatralidad de toda la noche. Con un vestido blanco, cabello rubio y garras filosas, Gaga se elevó sobre una mesa que simulaba una camilla de operaciones, rodeada por sus bailarines, ante el delirio de sus fans.
"The Chromatica Ball" no fue solo un concierto; fue una experiencia. Una celebración de la música, el arte y la conexión humana. Una noche para recordar, un testimonio del talento y la pasión de una artista única que, una vez más, conquistó el corazón de México.
Fuente: El Heraldo de México