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28 de abril de 2025 a las 02:20

Arena detiene a Pumas

La furia del desierto se ha desatado sobre Ciudad Juárez, pintando el cielo de un ocre amenazante y envolviendo el Estadio Olímpico Benito Juárez en un manto de arena impenetrable. Una tormenta de arena, descrita por los presentes como un "muro naranja", ha obligado a retrasar el crucial duelo de play-in entre los Bravos de Juárez y los Pumas de la UNAM. La visibilidad, según testigos, se ha reducido drásticamente, imposibilitando ver más allá de unos escasos 30 metros. Imaginen la escena: la tensión previa al partido, la adrenalina de la afición, todo silenciado por el rugido del viento y el implacable avance de la arena.

La Liga BBVA MX, a través de su cuenta oficial en X (antes Twitter), ha informado del retraso en el calentamiento de ambos equipos. Una decisión tomada en conjunto con los clubes, el cuerpo arbitral y Protección Civil, priorizando la seguridad de todos los involucrados. "Derivado de la tormenta de arena…", reza el comunicado, palabras que apenas logran capturar la magnitud del fenómeno meteorológico que ha puesto en suspenso el futuro inmediato de estos dos equipos.

El partido, programado inicialmente para las 17:00 horas, se convierte ahora en una carrera contra el reloj y contra los elementos. ¿Logrará amainar la tormenta a tiempo? ¿Se jugará el partido hoy o se pospondrá para otra fecha? La incertidumbre se cierne sobre la afición, que espera con ansias el pitazo inicial. Muchos de ellos, seguramente, habrán viajado largas distancias para presenciar este encuentro decisivo, un enfrentamiento que definirá quién se medirá al perdedor del duelo entre Pachuca y Monterrey. La espera, sin duda, se hace más larga y angustiante bajo el asedio de la arena.

Mientras tanto, las redes sociales se inundan de imágenes y videos que muestran la magnitud de la tormenta. El estadio, usualmente un hervidero de colores y cánticos, se ve envuelto en una bruma fantasmal. Jugadores y cuerpo técnico, obligados a resguardarse, se convierten en espectadores involuntarios de la fuerza de la naturaleza.

Este partido, que definirá el destino de Bravos y Pumas en la Liga MX, se convierte en un evento aún más dramático. No solo se enfrentan dos equipos en la cancha, sino también contra la adversidad impuesta por el desierto. La transmisión, tanto en televisión abierta como en plataforma gratuita, capturará no solo las acciones del juego, sino también la historia de un partido marcado por una tormenta de arena sin precedentes. ¿Será este un presagio de lo que veremos en la cancha? ¿Un reflejo de la intensidad y la imprevisibilidad del encuentro? Solo el tiempo, y el viento, lo dirán. Mientras tanto, la afición aguanta la respiración, esperando que la furia del desierto se calme y permita que el balón ruede. Un partido que, sin duda, será recordado por mucho tiempo.

Fuente: El Heraldo de México