Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Salud Infantil

27 de abril de 2025 a las 23:40

Alerta Profeco: ¿Jugos peligrosos?

La dulzura artificial que esconde un peligro: Una nueva alerta de la Profeco ha puesto en el punto de mira a las bebidas saborizadas y jugos envasados dirigidos al público infantil, destapando una realidad preocupante: la presencia de edulcorantes potencialmente dañinos para la salud de los más pequeños. El estudio, publicado en la reciente edición de la Revista del Consumidor, analizó 51 productos, revelando que 31 de ellos contienen edulcorantes no recomendados para el consumo infantil. Imaginemos la cantidad de niños que, atraídos por los colores vibrantes y los sabores llamativos de estos productos, ingieren a diario estas sustancias sin que sus padres sean conscientes del riesgo latente.

Es crucial entender qué son los edulcorantes: sustancias que aportan dulzor a alimentos y bebidas. Existen los calóricos, como los polioles (sorbitol, xilitol, malitol) y la tagatosa, y los no calóricos, como el aspartame, la sucralosa, la sacarina, el acesulfame k y los glucósidos de esteviol (estevia). Si bien algunos provienen de fuentes naturales, como la fruta del monge o el eritritol, otros son artificiales y pueden desencadenar efectos metabólicos negativos. En el caso de los niños, estos efectos pueden ser particularmente preocupantes, ya que se ha observado una disminución de la sensibilidad a la insulina y un aumento de la glucosa en sangre. Esto, a largo plazo, puede predisponer a enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2 y complicaciones asociadas.

El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor llevó a cabo un exhaustivo análisis, realizando 3,084 pruebas para verificar la información proporcionada en las etiquetas. Se evaluó la cantidad de azúcares, sodio, contenido energético y el cumplimiento de las normativas vigentes. Los resultados, aunque confirman que los 51 productos declararon correctamente los edulcorantes no calóricos, también revelaron la presencia de sustancias como sucralosa, acesulfame k o combinaciones de estas con estevia en 31 de ellos, ingredientes no aptos para menores. Marcas reconocidas como Del Valle, Jumex, Vigor Mini, Ades, Florida 7, Friko, Frutsi y Pau Pau figuran en la lista de productos señalados. La Profeco ha puesto a disposición del público la lista completa en su página web, una herramienta fundamental para que los padres puedan tomar decisiones informadas y proteger la salud de sus hijos.

¿Qué podemos hacer ante esta situación? La Profeco recomienda, en primer lugar, evitar estas bebidas en la dieta infantil y priorizar el consumo de agua o jugos 100% de fruta sin edulcorantes. El agua, fuente de vida, debe ser la bebida principal en la infancia, y los jugos naturales, consumidos con moderación, pueden complementar la hidratación. La clave está en leer con atención el etiquetado frontal, donde los sellos octogonales y las leyendas precautorias nos alertan sobre la presencia de azúcares añadidos o edulcorantes. Estos sellos, implementados como parte de la estrategia nacional para combatir la obesidad y el sobrepeso, son una herramienta vital para identificar los productos que debemos evitar, especialmente en la alimentación de los niños.

No se trata de demonizar las bebidas saborizadas, sino de consumirlas de forma esporádica y en pequeñas cantidades. La educación en hábitos saludables desde temprana edad es fundamental. Enseñar a nuestros hijos la importancia de una alimentación equilibrada, basada en alimentos naturales y no procesados, es una inversión en su salud presente y futura. Los productos con mayor cantidad de sellos y leyendas en su etiquetado son los que representan un mayor riesgo. Optar por alternativas naturales, como frutas y verduras, es la mejor opción.

La Profeco, con esta advertencia, busca generar conciencia y promover un consumo responsable. La salud de nuestros niños es una responsabilidad compartida. Informémonos, leamos las etiquetas y tomemos decisiones conscientes para proteger a las futuras generaciones.

Fuente: El Heraldo de México