28 de abril de 2025 a las 02:20
Adiós a Dick Barnett, leyenda Knicks
La leyenda de los Knicks, Dick "Fall Back Baby" Barnett, nos ha dejado a la edad de 88 años, dejando un vacío inmenso en el corazón de la franquicia y del baloncesto en general. Su fallecimiento, anunciado este domingo por el equipo neoyorquino, ha conmovido a generaciones de aficionados que vibraron con su elegancia en la cancha y su carisma fuera de ella.
Barnett, más que un jugador, fue un icono. Un símbolo de la época dorada de los Knicks, aquella que vio al equipo alzar dos campeonatos de la NBA en los años 70. Su característico tiro en suspensión hacia atrás, apodado "Fall Back Baby", no solo era efectivo, sino que se convirtió en una seña de identidad, una marca registrada que lo diferenciaba del resto. Era un espectáculo verlo deslizarse por la cancha, con esa fluidez y esa precisión que lo convirtieron en una pesadilla para las defensas rivales.
Pero la grandeza de Dick Barnett trascendía lo deportivo. Su impacto en la comunidad, su compromiso con la igualdad y su inquebrantable espíritu neoyorquino lo convirtieron en una figura admirada y respetada por todos. Fue un embajador del baloncesto, un mentor para jóvenes talentos y un ejemplo a seguir para quienes lo conocieron. Siempre dispuesto a tender una mano, a compartir su sabiduría y a inspirar a las futuras generaciones.
El comunicado emitido por los Knicks refleja el profundo dolor por la pérdida de una figura tan emblemática. "Dick Barnett representó todo lo que significa ser un New York Knick", una frase que resume a la perfección su legado. No solo contribuyó a la gloria deportiva del equipo, sino que encarnó los valores de la ciudad: la resiliencia, la pasión y la lucha constante por la excelencia. Su presencia en el Madison Square Garden siempre será recordada, su nombre resonará en los pasillos del legendario estadio, y su espíritu seguirá vivo en cada partido que disputen los Knicks.
Las redes sociales se han inundado de mensajes de condolencia, recuerdos imborrables y anécdotas que ilustran la grandeza de un hombre que dejó una huella imborrable en el mundo del baloncesto. Excompañeros, rivales, periodistas y aficionados de todas las edades se han unido en un homenaje póstumo a un jugador excepcional y, sobre todo, a una gran persona. La familia de Dick Barnett, a quien los Knicks han expresado su más sentido pésame, puede estar orgullosa del legado de un hombre que inspiró a tantos y que siempre será recordado como una leyenda del baloncesto.
El "Fall Back Baby" ya no volverá a sonar en el Madison, pero su eco resonará para siempre en la memoria de quienes tuvimos el privilegio de presenciar su magia. Dick Barnett, una leyenda que nunca será olvidada. Su recuerdo permanecerá vivo en el corazón de los Knicks y en el de todos los amantes del baloncesto. Descanse en paz.
Fuente: El Heraldo de México