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26 de abril de 2025 a las 15:40
Horóscopo Negro: Fin de Semana Trágico
Abril nos regaló sus sonrisas astrales, bañó a los signos del Zodiaco en una luz favorable, pero el universo, en su danza constante, nos recuerda que la vida es un péndulo que oscila entre la luz y la sombra. Este fin de semana, las energías cambian, se entrelazan, y las predicciones del horóscopo negro nos susurran la llegada de noticias, algunas brillantes como estrellas, otras opacas como la noche sin luna.
No se trata de caer en el pesimismo, no se trata de dejarse envolver por la oscuridad. La clave, la llave maestra para navegar estas aguas cósmicas, reside en el optimismo, en la capacidad de encontrar la chispa de luz incluso en los momentos más oscuros. Es esta actitud, como un faro en la tormenta, la que guiará a los doce signos del Zodiaco a través de los retos que se avecinan.
Las traiciones, como sombras sigilosas, acechan a algunos. Las lecturas astrales ya lo anticipaban, las estrellas susurraban advertencias que quizás, en el bullicio del día a día, no logramos escuchar con claridad. Desde hace semanas, la intuición, ese lenguaje secreto del alma, nos alertaba sobre ciertas personas, rostros que considerábamos amigos, confidentes, pilares de confianza. La desconfianza, como una semilla, comenzó a germinar en el terreno fértil de la incertidumbre. Quizás, en el fondo, ya lo presentíamos.
El horóscopo negro, con su sabiduría ancestral, nos aconseja actuar con inteligencia, con la precisión de un cirujano que realiza una intervención delicada. Cada paso debe ser firme, seguro, calculado. La impulsividad, ese fuego que arde en nuestro interior, debe ser domado, controlado. No es momento de reacciones viscerales, sino de reflexión, de análisis. Es en la calma, en la serenidad, donde encontraremos las respuestas.
En este viaje por las turbulencias astrales, el apoyo de quienes sí han demostrado su lealtad, su honestidad inquebrantable, será fundamental. Son ellos, como anclas en medio del océano, quienes nos ayudarán a mantener el rumbo, a no naufragar en el mar de la desilusión. Porque las traiciones, aunque dolorosas, nos ofrecen una valiosa lección: la importancia de discernir, de elegir con sabiduría a quienes permitimos entrar en nuestro círculo de confianza. Reconstruir esa confianza, después de haber sido rota, será un proceso lento, delicado, como la reconstrucción de un jarrón hecho añicos. Pero no imposible. Con paciencia, con amor propio, y con el apoyo de quienes realmente nos valoran, podremos sanar las heridas y volver a confiar, pero esta vez, con la sabiduría que otorga la experiencia. El universo nos pone a prueba, nos invita a crecer, a evolucionar. Aprenderemos a leer las señales, a escuchar la voz de nuestra intuición. Y así, más fuertes y sabios, seguiremos adelante, guiados por la luz de las estrellas.
Fuente: El Heraldo de México