26 de abril de 2025 a las 10:25
Adiós al Papa Francisco: Sigue la transmisión en vivo
Roma se viste de luto y solemnidad. El mundo entero contiene la respiración mientras se despide de Francisco, el "papa de los pobres", en un funeral que promete ser histórico. La magnitud del evento se palpa en el aire, en el silencio expectante de una ciudad que se prepara para recibir a miles de peregrinos y a líderes mundiales. Desde las primeras horas del alba, la Plaza de San Pedro se ha convertido en un mar de rostros conmovedores, un mosaico de nacionalidades unidas por la figura de un hombre que trascendió las barreras de la religión para tocar los corazones de millones. En sus manos, banderas, fotografías, recuerdos de un pontificado que marcó un antes y un después en la Iglesia Católica. Se escuchan susurros, oraciones, anécdotas compartidas entre quienes hicieron largas filas para rendir un último homenaje al pontífice argentino. “Su legado es inmenso”, comenta una mujer con los ojos llenos de lágrimas. “Nos enseñó la importancia de la humildad, de la compasión, de tender la mano a los más necesitados”.
La presencia de dignatarios como Donald Trump, Javier Milei y Felipe VI, junto a otros líderes mundiales, subraya la relevancia global de Francisco. Sus diferentes ideologías y procedencias convergen en un punto común: el reconocimiento a un líder espiritual que supo dialogar con todos, sin importar sus creencias o convicciones. La expectación es máxima ante los posibles encuentros y conversaciones que se puedan generar en los márgenes de la ceremonia. ¿Qué temas abordarán? ¿Qué acuerdos o desacuerdos surgirán? El mundo estará observando.
Más allá de la pompa y la solemnidad del evento, el funeral de Francisco es una oportunidad para reflexionar sobre su mensaje, sobre su llamado a la justicia social, a la protección del medio ambiente y a la acogida de los migrantes. Su voz resonará en la memoria colectiva, recordándonos la importancia de construir un mundo más justo y fraterno. La Basílica de Santa María la Mayor, majestuosa e imponente, se prepara para acoger sus restos mortales, pero su espíritu, su ejemplo, seguirá vivo en las acciones de quienes se inspiren en su legado.
Mientras las campanas doblan y las oraciones se elevan al cielo, la atención se centra también en el futuro de la Iglesia Católica. ¿Quién será el sucesor de Francisco? ¿Qué rumbo tomará la institución tras la partida de un papa tan singular y transformador? El cónclave que se avecina se presenta como un momento crucial, lleno de interrogantes y expectativas. El mundo espera con ansias el nombramiento del nuevo pontífice, mientras la figura de Francisco se agiganta en el recuerdo, dejando una huella imborrable en la historia de la humanidad.
En Argentina, su tierra natal, el dolor es palpable. Miles de personas se congregaron en la Plaza de Mayo, frente a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, para seguir la ceremonia a la distancia. Cantos, velas, oraciones, un homenaje conmovedor que demuestra el profundo cariño y la admiración que el pueblo argentino siente por su compatriota. Aunque nunca regresó como Papa a su país, Francisco siempre llevó a Argentina en su corazón, y su legado seguirá inspirando a generaciones de argentinos.
La imagen de sencillez que cultivó durante su pontificado se refleja también en su tumba. Un mármol sencillo, con la inscripción "Franciscus", será su última morada. Un recordatorio de su humildad, de su cercanía con la gente, de su opción por los pobres. Un símbolo que perdurará en el tiempo, testimoniando la vida de un hombre que cambió la Iglesia y el mundo.
Fuente: El Heraldo de México