25 de abril de 2025 a las 23:35
¡Sentencias firmes: Loretta Ortiz vigila!
La promesa de una justicia tangible resonó en Nuevo León con la visita de la doctora Loretta Ortiz. Más allá de las sentencias ejemplares, la doctora enfatizó la necesidad crucial de su cumplimiento efectivo, un eslabón a menudo olvidado en la cadena de la justicia. "De nada sirven las palabras si no se traducen en hechos", podría resumirse su mensaje, una declaración que cobra especial relevancia al considerar a los grupos más vulnerables, quienes a menudo ven sus derechos vulnerados a pesar de la existencia de leyes que los protegen.
La doctora Ortiz, con la firmeza que la caracteriza, desnudó una realidad incómoda: la brecha entre la sentencia escrita y su aplicación real. Un abismo donde se pierden las esperanzas de quienes buscan justicia y donde la impunidad encuentra un terreno fértil. No se trata, aclaró, de una simple crítica al sistema, sino de un llamado a la acción, a la transformación. Un llamado a construir puentes que conecten la teoría jurídica con la vida cotidiana de las personas.
¿Cómo materializar esta transformación? La doctora Ortiz propone una solución concreta: la creación de una Unidad de Vigilancia de Cumplimiento de Sentencias. Un órgano con dientes, integrado por personal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), encargado de velar por la ejecución real de las decisiones judiciales. No se trata simplemente de archivar sentencias, sino de darles vida, de asegurar que se traduzcan en cambios tangibles en la realidad de quienes las necesitan.
Imaginemos un sistema donde cada sentencia sea monitoreada, donde se identifiquen los obstáculos que impiden su cumplimiento y se busquen soluciones de manera proactiva. Un sistema donde la ciudadanía tenga una línea directa de comunicación con la Suprema Corte, donde pueda expresar sus inquietudes y ser escuchada. Este es el futuro que la doctora Ortiz visualiza y por el que trabaja incansablemente.
La Unidad de Vigilancia, explicó la doctora, no se limitará a observar pasivamente. Su función será activa, recopilando datos estadísticos, analizando los procesos de ejecución y generando reportes con alternativas para superar las dificultades. Una labor meticulosa y constante que busca asegurar que la justicia no se quede en el papel, sino que se convierta en una realidad palpable para todos los mexicanos.
Durante su recorrido por los municipios de Guadalupe, Monterrey, Escobedo y García, la doctora Ortiz reforzó su mensaje: la confianza en el Poder Judicial se construye con acciones, no con palabras. Y la ejecución efectiva de las sentencias es la piedra angular de esa confianza. Es la demostración tangible de que el sistema funciona, de que la justicia no es un ideal abstracto, sino una fuerza real que protege los derechos de todos.
"Hay mucho por hacer", concluyó la doctora. Una frase que resume su compromiso con la justicia y su convicción de que un México más justo y equitativo es posible. Un México donde las sentencias no se pierdan en la burocracia, sino que se conviertan en la herramienta para construir una sociedad donde los derechos de todos sean respetados y garantizados. Una sociedad donde la justicia, finalmente, deje de ser una promesa y se convierta en una realidad.
Fuente: El Heraldo de México