25 de abril de 2025 a las 22:00
Irarragorri, prófugo de la justicia
La sombra de la justicia se cierne sobre Alejandro Irarragorri, el hombre fuerte detrás del Grupo Orlegi y del Club Santos Laguna. Lo que comenzó como una discrepancia fiscal en torno a las primas de riesgo de trabajo pagadas a jugadores y cuerpo técnico en 2014, ha escalado a una acusación de defraudación fiscal que lo ha puesto en la mira de las autoridades. 98 millones de pesos, la cifra en disputa, se ha convertido en el epicentro de una batalla legal que amenaza con sacudir los cimientos del fútbol mexicano.
La trama se complica aún más con la investigación paralela de la Fiscalía General de la República (FGR) por un presunto fraude al Impuesto Sobre la Renta (ISR) relacionado con los salarios de los jugadores en 2017. 17 millones de pesos, otra cifra que se suma al tablero de acusaciones, y que dibuja un panorama cada vez más complejo para el empresario. ¿Simple error administrativo o estrategia deliberada de evasión fiscal? La pregunta flota en el aire mientras las autoridades y la defensa de Irarragorri se enfrascan en un duelo legal.
La no comparecencia de Irarragorri a la audiencia judicial del 24 de marzo ha sido la chispa que ha encendido la mecha. Declarado prófugo de la justicia, el empresario se encuentra ahora en una encrucijada. Su defensa alega falta de apercibimiento formal y violación de los tiempos legales, argumentando que la orden de aprehensión carece de sustento jurídico. Un juego de estrategias legales se despliega ante nuestros ojos, mientras el futuro del presidente de Grupo Orlegi pende de un hilo.
El Club Santos Laguna, en medio de la tormenta, ha cerrado filas en torno a su presidente. En un comunicado oficial, la institución defiende la presunción de inocencia de Irarragorri y denuncia presiones judiciales. "Discrepancias en la interpretación de la legislación fiscal", argumentan, que deberían resolverse por la vía administrativa y no en los tribunales penales. Una declaración que pone de manifiesto la tensión entre el club y las autoridades.
La batalla legal apenas comienza. El juicio de amparo interpuesto por la defensa de Irarragorri es la primera pieza de un complejo ajedrez jurídico. ¿Concederá el juez las medidas cautelares? ¿Se emitirá una ficha roja de Interpol? La incertidumbre se cierne sobre el caso, mientras el Grupo Orlegi guarda silencio, a la espera de los próximos movimientos en este tablero donde se juega el futuro de su presidente. El mundo del fútbol mexicano observa con atención, consciente de que este caso podría sentar un precedente importante en la relación entre los clubes y las autoridades fiscales. ¿Será Irarragorri un ejemplo de la lucha contra la evasión fiscal en el deporte o una víctima de un sistema judicial implacable? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, la polémica continúa y las preguntas siguen sin respuesta.
Fuente: El Heraldo de México