25 de abril de 2025 a las 22:20
Brutal hallazgo en caso Lorene Prieto
Un escalofrío recorre la espina dorsal de Chile. La farándula nacional, e incluso internacional, se encuentra conmocionada ante el terrible suceso ocurrido en la residencia de la reconocida actriz Lorene Prieto, protagonista de recordadas producciones como "Lo que Callamos las Mujeres" y el musical "Mamma Mia!". En un escenario que parece sacado de una película de terror, su hijo, Santiago Ramírez Prieto, de 37 años, fue hallado en la vivienda familiar con ambas manos amputadas.
La noticia, que ha dado la vuelta al mundo, se tiñe de aún más dramatismo al conocerse que fue la propia Lorene Prieto quien denunció la desaparición de su hijo ante la 33 Comisaría de Ñuñoa. Sin embargo, un presentimiento materno, una intuición inexplicable, la llevó a guiar a las autoridades hacia otra propiedad de la familia. Allí, en una casa ubicada en la intersección de Crescente Errázuriz y República de Israel, se desató la tragedia.
En la planta baja, la macabra escena del hallazgo de las manos amputadas. En el segundo piso, Santiago Ramírez, aún con vida, luchando contra un dolor inimaginable. El joven, quien padece esquizofrenia paranoide, sufría episodios psicóticos, un factor que añade una capa de complejidad a este caso que ha conmocionado a la opinión pública.
El capitán Carlos Castillo Vega, del Departamento de Criminalística (Labocar) de Carabineros, ha declarado a la prensa que, hasta el momento, no existen indicios de la participación de terceros. La hipótesis que se maneja, por desgarradora que parezca, es que el propio Santiago Ramírez se autoinfligió las heridas con una sierra circular encontrada en la vivienda.
Las sierras circulares, herramientas de uso común en la construcción y carpintería, se caracterizan por su potencia y precisión. Equipadas con hojas dentadas de metal, giran a altas velocidades, capaces de cortar materiales tan diversos como madera, metal, plástico e incluso roca. En manos equivocadas, o bajo el influjo de un episodio psicótico, se convierten en un instrumento potencialmente letal.
La velocidad y la fuerza con que actúan estas herramientas explican la gravedad de las heridas sufridas por Santiago Ramírez. Afortunadamente, gracias a la rápida intervención del personal sanitario, se logró estabilizarlo y trasladarlo de urgencia al Hospital El Salvador, cercano a la residencia de Lorene Prieto. Allí, se debate entre la vida y la muerte, mientras el país entero contiene la respiración, esperando noticias sobre su evolución.
Este caso nos obliga a reflexionar sobre la importancia de la salud mental y el apoyo a quienes padecen enfermedades como la esquizofrenia. El estigma que rodea a estas condiciones a menudo dificulta el acceso a un tratamiento adecuado y el apoyo necesario. La tragedia de Santiago Ramírez es un llamado de atención para fortalecer las redes de apoyo y garantizar que quienes sufren estas enfermedades reciban la atención que merecen. ¿Qué medidas se pueden tomar para prevenir situaciones similares? ¿Cómo podemos, como sociedad, brindar un apoyo más efectivo a quienes luchan contra la enfermedad mental? Estas son preguntas que debemos formularnos en estos momentos de consternación y dolor. Mientras tanto, la esperanza se aferra a la posibilidad de que Santiago Ramírez logre recuperarse, tanto física como emocionalmente, de este terrible episodio.
Fuente: El Heraldo de México