25 de abril de 2025 a las 21:40
¡Alerta! Injusticia en el Poder Judicial
La sombra de la corrupción se cierne sobre muchas instituciones, pero cuando alcanza al Poder Judicial Federal (PJF), la herida en el tejido social se profundiza. Este es el espacio al que acudimos los ciudadanos buscando justicia, amparo y la aplicación imparcial de la ley. Si este bastión se ve contaminado por la corrupción, ¿dónde queda la esperanza de un país justo e igualitario? Las palabras de la ministra Lenia Batres Guadarrama resuenan con fuerza en este contexto, señalando un problema que afecta a la esencia misma de nuestra convivencia democrática. No se trata solo de un acto ilícito, sino de una traición a la confianza depositada en quienes deben velar por el cumplimiento de la ley.
La ministra describe un escenario preocupante: una estructura dentro del PJF que, en lugar de facilitar el acceso a la justicia, lo obstruye. El nepotismo, la falta de transparencia y las redes de intereses creadas no son solo síntomas de un mal funcionamiento, sino la evidencia de un sistema que se ha desviado de su propósito fundamental. Estos elementos, como engranajes oxidados, impiden que la maquinaria de la justicia opere con la precisión y la imparcialidad que la ciudadanía exige y merece. ¿Cómo podemos confiar en un sistema donde las decisiones se toman en la oscuridad, favoreciendo a unos pocos en detrimento de la mayoría? La respuesta es clara: no podemos.
La afirmación de la "Ministra del Pueblo" de que el Poder Judicial es actualmente un "productor de injusticia" es una dura crítica que debe hacernos reflexionar. No podemos permitir que la institución encargada de impartir justicia se convierta en la fuente misma de la injusticia. La corrupción, en este contexto, no solo pervierte el sistema, sino que socava la fe de la ciudadanía en las instituciones. Cada decisión judicial tomada bajo la influencia de la corrupción es una sentencia contra la justicia misma, una herida que cicatriza con dificultad y deja profundas marcas en la sociedad.
La próxima jornada electoral se presenta como una oportunidad crucial para cambiar el rumbo. La posibilidad de que la ciudadanía participe en la elección de los miembros del PJF es un paso fundamental hacia una mayor transparencia y rendición de cuentas. Es el momento de exigir que la justicia deje de ser un privilegio para unos pocos y se convierta en un derecho accesible para todos. El voto, en este contexto, se convierte en una herramienta poderosa para transformar el sistema y construir un futuro donde la justicia sea la norma, no la excepción.
El llamado de la ministra Batres Guadarrama a marcar el 03 en la boleta morada es una invitación a participar activamente en la construcción de un Poder Judicial más justo y transparente. Es una oportunidad para que la voz del pueblo se escuche con fuerza y se convierta en el motor de un cambio profundo y necesario. La reforma judicial no es solo un conjunto de leyes y reglamentos, es la promesa de un futuro donde la justicia sea el pilar de una sociedad más igualitaria y democrática. La responsabilidad está en nuestras manos.
Fuente: El Heraldo de México