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26 de abril de 2025 a las 01:00

Alerta: Guatemaltecos desaparecidos en Chiapas

La incertidumbre y la angustia se ciernen sobre las familias de Porfirio Adalberto Dávila Romero, César Augusto Hernández Lemus y Jeremías Eliceo Lemus Paredes, tres ciudadanos guatemaltecos cuya pista se perdió en Tapachula, Chiapas, el pasado 31 de marzo. Desde entonces, sus seres queridos viven un calvario, aferrándose a la esperanza de que regresen sanos y salvos. La noticia de su desaparición ha trascendido fronteras, generando una ola de solidaridad y preocupación en ambos lados del río Suchiate.

El centro de Tapachula, habitualmente bullicioso y lleno de vida, se ha convertido en el escenario de una tragedia silenciosa. Fue allí donde los tres hombres fueron vistos por última vez, antes de emprender su viaje hacia Tuxtla Gutiérrez, capital del estado. ¿Qué sucedió después? ¿Qué circunstancias rodearon su desvanecimiento? Estas preguntas, aún sin respuesta, atormentan a sus familiares y amigos, quienes se aferran a la mínima posibilidad de encontrarlos.

La denuncia, presentada ante el Consulado de Guatemala en Tapachula el 10 de abril, ha puesto en marcha una compleja maquinaria de búsqueda que involucra a las autoridades mexicanas y guatemaltecas. La Fiscalía de Inmigrantes, la Fiscalía General del Estado de Chiapas y diversas sedes consulares trabajan en conjunto, revisando cámaras de seguridad, entrevistando a posibles testigos y siguiendo cada pista que pueda arrojar luz sobre este misterio.

La descripción detallada de los desaparecidos, difundida a través de fichas de búsqueda, busca la colaboración ciudadana. Cada detalle, desde la estatura y complexión hasta el color de ojos y cabello, se convierte en una pieza clave para su identificación. La esperanza reside en que alguien, en algún lugar, pueda reconocerlos y proporcionar información que conduzca a su paradero.

El caso de Porfirio, César y Jeremías pone de manifiesto la vulnerabilidad de los migrantes en su tránsito por México. Lejos de sus hogares y familias, enfrentan riesgos y peligros que muchas veces pasan desapercibidos. La falta de noticias, la incertidumbre y la angustia se convierten en sus compañeros de viaje, mientras buscan un futuro mejor para sí mismos y sus seres queridos.

La solidaridad de la comunidad es fundamental en estos momentos. Cualquier información, por pequeña que parezca, puede ser crucial para el éxito de la búsqueda. Los números de contacto de la Fiscalía Contra la Desaparición Forzada de Personas y la Cometida por Particulares están disponibles para quienes deseen aportar datos. La colaboración de todos es esencial para devolver la tranquilidad a las familias que hoy esperan con desesperación el regreso de sus seres queridos.

La espera se hace eterna. Cada día que pasa sin noticias aumenta la angustia y la desesperación. Sin embargo, la esperanza se mantiene viva, alimentada por la solidaridad y el compromiso de quienes buscan incansablemente a Porfirio, César y Jeremías. Su historia nos recuerda la importancia de la empatía y la necesidad de construir un mundo donde la migración sea segura y digna para todos.

Fuente: El Heraldo de México