18 de abril de 2025 a las 23:55
Caifanes a $5 en esta pulquería chilanga
Adentrarse en el Centro Histórico de la Ciudad de México es como viajar en el tiempo. Es un laberinto de historias susurradas por los adoquines, personajes que parecen sacados de una novela y locales que se aferran a la vida con la tenacidad de una raíz ancestral. En este crisol de la memoria, donde el pasado y el presente se entrelazan en un abrazo perpetuo, se encuentra un lugar que ha desafiado el implacable avance del tiempo: la pulquería "Las Duelistas".
Ubicada en la calle Aranda, "Las Duelistas" no es una simple pulquería; es un santuario dedicado a la bebida de los dioses, un oasis de color y tradición en medio del grisáceo ritmo citadino. Su fachada, de estilo cantina tradicional, es una invitación a traspasar el umbral y descubrir un universo paralelo donde el tiempo parece haberse detenido.
Al entrar, el visitante es recibido por una explosión de color. Un imponente mural del Calendario Azteca, obra del artista urbano Guillermo Carreño, abraza las paredes desde el suelo hasta el techo, contando historias milenarias con trazos vibrantes. Cada detalle, desde los ventiladores antiguos hasta las luces tenues, contribuye a crear una atmósfera mágica, un viaje sensorial a las raíces prehispánicas de México. Mayahuel, la diosa del maguey, preside la escena, custodiada por los guerreros jaguar y águila, símbolos de la eterna lucha entre la luz y la oscuridad.
"Las Duelistas" es un testigo silencioso de la historia de la ciudad. Fundada en 1919, ha sobrevivido a revoluciones, cambios sociales y hasta a una pandemia global. Su historia, como la del pulque mismo, es una historia de resistencia. Hace apenas una década, la pulquería estuvo a punto de cerrar sus puertas, víctima del olvido y la modernidad. Fue entonces cuando Arturo Garrido, un hombre enamorado del pulque y su tradición, decidió tomar las riendas del negocio. Con una visión renovada y un profundo respeto por la historia del lugar, Garrido le insufló nueva vida a "Las Duelistas", atrayendo a nuevas generaciones sedientas de autenticidad y cultura.
La experiencia en "Las Duelistas" va más allá de una simple bebida. Es un ritual, una comunión con la tierra y sus frutos. La carta de curados, con más de 45 sabores, es un deleite para los sentidos. De lunes a jueves, se ofrecen cinco sabores fijos, entre los que destacan el apio, la avena y la guayaba, clásicos que nunca fallan. Los fines de semana, la oferta se amplía, ofreciendo una sinfonía de sabores que cambian según la temporada y la inspiración del día.
Pero la experiencia no estaría completa sin la botana, esa generosa ofrenda culinaria que acompaña al pulque desde tiempos inmemoriales. A partir de la 1 de la tarde, "Las Duelistas" ofrece a sus visitantes una selección de platillos tradicionales, como chicharrones en salsa verde y quesadillas de flor de calabaza, una cortesía de la casa que se disfruta sin importar el consumo.
Visitar "Las Duelistas" es mucho más que tomar un pulque; es sumergirse en la historia viva de la Ciudad de México, es conectar con las raíces prehispánicas, es celebrar la resistencia de la tradición en un mundo en constante cambio. Es, en definitiva, una experiencia que ningún amante de la cultura y la buena bebida debería perderse.
Fuente: El Heraldo de México