9 de abril de 2025 a las 21:45
PROFECO: ¡Protege tu viaje a Oaxaca!
La inflación y la especulación, fantasmas que acechan el paraíso: ¿Vacaciones de ensueño o pesadilla para el bolsillo?
El anhelo de escapar de la rutina y sumergirse en las cristalinas aguas de Oaxaca se ve empañado por una creciente preocupación: el incesante aumento de precios en los destinos turísticos. La LXVI Legislatura del estado, consciente de esta problemática, ha alzado la voz, exhortando a la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) a implementar medidas urgentes que frenen esta escalada de costos que amenaza con convertir el paraíso en un lujo inaccesible.
La denuncia pública del periodista Alejo Vázquez en la conferencia matutina del gobernador Salomón Jara Cruz resonó como un aldabonazo, poniendo en evidencia la desproporción de los precios en destinos como Huatulco y Puerto Escondido. La imagen de una mojarra con un precio de $600 pesos, o el alquiler de una silla en playa Carrizalillo por $200 pesos, se ha convertido en un símbolo de la voracidad que acecha a los turistas. ¿Es justo que el simple placer de sentarse a contemplar la inmensidad del mar cueste una pequeña fortuna? ¿Acaso el sabor de la gastronomía oaxaqueña debe estar reservado solo para aquellos con bolsillos abultados?
La derrama económica estimada de más de mil 97 millones de pesos y la afluencia de más de 250 mil turistas durante este periodo vacacional son cifras que, si bien reflejan el atractivo turístico de Oaxaca, también encienden las alarmas. El diputado Israel López Sánchez, promotor del exhorto a la PROFECO, ha sido contundente: las autoridades deben garantizar y defender los derechos de los visitantes, asegurando que la experiencia turística no se convierta en un viacrucis financiero. La calidad de los servicios y la justa correspondencia entre precio y valor son elementos imprescindibles para consolidar a Oaxaca como un destino turístico de primer nivel.
Ante la preocupación generalizada, el subsecretario de Desarrollo Turístico, José Hernández Cárdenas, ha instado a los visitantes a denunciar cualquier abuso y a verificar los precios en las cartas de los restaurantes y las tarifas de los taxis, especialmente en los destinos de playa. La existencia de módulos de la PROFECO en Huatulco y Puerto Escondido se presenta como una herramienta clave para la defensa de los derechos del consumidor. Sin embargo, la denuncia ciudadana no puede ser la única vía de solución. Se requiere una acción coordinada entre autoridades, prestadores de servicios y la sociedad en su conjunto para construir un turismo justo y sostenible.
¿Es acaso una utopía pensar en unas vacaciones accesibles para todos? La respuesta está en nuestras manos. La vigilancia ciudadana, la denuncia responsable y la exigencia de transparencia son los pilares para construir un turismo ético que beneficie tanto a los visitantes como a la economía local. El paraíso oaxaqueño no debe ser un espejismo dorado, sino una realidad al alcance de todos. La batalla contra la inflación y la especulación apenas comienza, y la voz de los consumidores debe ser escuchada con fuerza. El futuro del turismo en Oaxaca depende de ello.
Fuente: El Heraldo de México