8 de abril de 2025 a las 09:15
Salud que late en la ciudad
La Ciudad de México se transforma, palpita con la energía de sus habitantes y abraza un nuevo enfoque hacia el bienestar: la salud preventiva desde el corazón del hogar. El programa "Ciudad que Late y Produce Salud", impulsado por la Jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, no es solo una iniciativa, es una declaración de principios, un compromiso con la vida y el futuro de la capital. Imaginen equipos de salud recorriendo cada calle, cada colonia, tocando a la puerta de cada casa, no para atender la enfermedad, sino para prevenirla. Médicos, enfermeras, promotores de la salud, convirtiéndose en aliados de las familias, escuchando sus necesidades, realizando chequeos, brindando orientación y empoderando a la comunidad para cuidar de sí misma.
Este programa, que ya se implementa en zonas como Mixquic y Topilejo, y que pronto llegará a Tepito, no se limita a la toma de presión y glucosa, va más allá. Se trata de tejer una red de apoyo, de crear conciencia sobre la importancia del autocuidado, de dotar a las personas de las herramientas necesarias para tomar las riendas de su salud. Piensen en las cartillas personalizadas, un seguimiento puntual, medicamentos gratuitos para quienes no cuentan con seguridad social, y la formación de enlaces comunitarios, vecinos que se convierten en guardianes de la salud en sus barrios.
¿Se imaginan el impacto que esto tendrá en la vida de miles de familias? Menos enfermedades crónicas, menos complicaciones, más calidad de vida. El programa ataca de raíz problemas como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, que afectan a un gran porcentaje de la población. No solo se cura, se previene. No solo se atiende, se educa. No solo se reacciona, se anticipa.
Las jornadas masivas "Salud pasa por mi casa y late fuerte mi corazón" son la muestra palpable de este compromiso. Servicios integrales, desde vacunación hasta odontología, pasando por mastografías y entrega de lentes, acercando la salud a la gente, haciéndola accesible, eliminando barreras y construyendo una ciudad más justa y equitativa.
Este programa, que se alinea con las políticas de salud del Gobierno Federal encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, es un ejemplo de cómo la colaboración y la visión compartida pueden generar cambios profundos y duraderos. La prohibición de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas en las escuelas es un paso fundamental en esta dirección, protegiendo la salud de las infancias y sentando las bases para un futuro más saludable.
La Ciudad de México late, y late fuerte, gracias a la visión de la Jefa de Gobierno Clara Brugada Molina. Un latido que resuena en cada hogar, en cada comunidad, un latido que nos recuerda que la salud es un derecho, un tesoro que debemos cuidar y proteger. Un latido que nos impulsa a construir una ciudad donde la salud sea el motor del desarrollo y el bienestar, el centro de nuestras vidas. Un latido que nos invita a sumarnos a esta transformación, a ser parte de esta revolución de la salud, a construir juntos una ciudad que late y produce salud. Porque la salud, como bien lo dice la Jefa de Gobierno, no es un gasto, es una inversión. Una inversión en el presente y en el futuro, una inversión en la vida.
Fuente: El Heraldo de México